El cónsul general de Chile en Bolivia, Jorge Canelas, advirtió que en su país hay un aumento "exponencial" del decomiso de la droga proveniente del territorio boliviano, según una entrevista publicada hoy por el diario El Deber.

"Es uno de los puntos de la relación que más nos preocupa porque ha ido creciendo en forma exponencial la cantidad de droga incautada proveniente de Bolivia", dijo el máximo representante de Chile ante el Gobierno del presidente Evo Morales.

Apuntó que antes la policía de su país confiscaba alijos de 50, 80 y hasta 100 kilogramos de droga, pero ahora hay casos de media tonelada e incluso de más de 1.700 kilos.

A fines de octubre la policía chilena se incautó en Santiago de 1,7 toneladas de marihuana, clorhidrato y pasta base de cocaína, en lo que supuso el mayor decomiso de drogas en ese país, al que ingresaron, según la investigación, desde el límite con Bolivia.

Canelas manifestó que debido al "incremento sostenido de la droga proveniente de Bolivia" también aumentó la fiscalización de la carga boliviana que debe ser exportada por puertos chilenos, lo cual afecta el flujo comercial, según reconoció el diplomático.

Expresó su preocupación porque las terminales marítimas chilenas corren el riesgo de ser consideradas en el futuro "lugares peligrosos" o de embarque de drogas.

En declaraciones al mismo medio, el ministro de Exteriores de Bolivia, David Choquehuanca, dijo que organismos como las Naciones Unidas sostienen que Bolivia más que un país productor de drogas es una país de tránsito de las mismas.

El Gobierno de Morales ha afirmado varias veces que gran parte de la cocaína que pasa por Bolivia tiene origen en el vecino Perú y ha defendido sus esfuerzos para reducir las plantaciones ilegales de hojas de coca, base para producir la cocaína.

Las Naciones Unidas certificaron en septiembre pasado una reducción neta del 12 % de los cocales en Bolivia, que pasaron de 31.000 a 27.200 hectáreas entre 2010 y 2011.

Morales, que aún lidera a los productores de coca de la zona central del Chapare, defiende los usos medicinales, alimenticios y culturales de la planta y que en estado natural no es una droga.