La encarcelada ex primera ministra ucraniana Yulia Timoshenko declaró hoy que la huelga de hambre que mantiene contra el fraude electoral le impide comparecer en el segundo juicio abierto en su contra por malversación y evasión fiscal.

Timoshenko envió hoy una carta a los servicios penitenciarios en la que explica que no acudirá a los tribunales ya que se encuentra en una clínica de la ciudad de Járkov "en estado de protesta política", según las agencias locales.

La líder opositora ucraniana se declaró en huelga de hambre hace doce días en protesta por el fraude oficialista en las elecciones legislativas del pasado 28 de octubre ganadas por el Partido de las Regiones del presidente ucraniano, Víctor Yanukóvich, su antiguo rival político.

"Me declaro en huelga de hambre en señal de protesta por la falsificación de las elecciones y la falta de legitimidad del Parlamento. Sé y creo que la mayoría de ucranianos me entiende y apoya", aseguró.

Timoshenko, que fue condenada en octubre pasado a siete años de cárcel por abuso de poder, se ha negado desde el principio a asistir al juicio por recomendación de los médicos, que le aconsejan que mantenga absoluto reposo para completar la rehabilitación de su hernia discal.

En este segundo proceso judicial Timoshenko está acusada de endosar presuntamente al Estado ucraniano una deuda contraída por la corporación Sistemas Energéticos Unidos de Ucrania ante el Ministerio de Defensa ruso por valor de 405,5 millones de dólares.

Según la acusación, Timoshenko desvió fondos públicos en connivencia con el entonces primer ministro de Ucrania, Pável Lazarenko, entre 1997 y 1998, a lo que se suma la evasión de impuestos, lo que le podría costar otros doce años de cárcel.