Varios legisladores de Estados Unidos elaboran un nuevo paquete de sanciones sin precedentes que podría impedirle a Irán los negocios con la mayor parte del mundo en tanto no acepte las restricciones internacionales a su programa nuclear, informaron autoridades.

Una serie de restricciones financieras y comerciales, avalada por los partidos demócrata y republicano, equivale a un "régimen completo de sanciones" contra Irán, de acuerdo con un colaborador legislativo enterado del proceso. Pero el paquete podría poner al gobierno del reelecto presidente Barack Obama en una posición complicada frente a algunos aliados que tienen todavía negocios con Irán, pero cuya ayuda necesita Estados Unidos a fin de llegar a una solución pacífica al estancado conflicto por el programa nuclear iraní.

El jueves, en su primer anuncio de política exterior desde que Obama ganó la reelección, el gobierno aplicó sanciones a cuatro funcionarios iraníes y a cinco organizaciones por intervenir transmisiones por satélite y bloquear el acceso de ciudadanos iraníes a internet.

Pero las disposiciones que los senadores Mark Kirk y Robert Menéndez desean incorporar a un proyecto legislativo de defensa serían más radicales. Aplicarán sanciones a todo, desde los activos iraníes en el extranjero hasta todos los productos foráneos que el país importa.

Las nuevas medidas se agregarían a las duras sanciones contra la industria petrolera de Irán que los dos legisladores consiguieron aprobar a principios de año, dijeron colaboradores legislativos y otras personas involucradas en el proceso. Esas primeras acciones ya redujeron a la mitad las exportaciones petroleras de Irán y trastocaron su economía.

Pese a que el valor de su moneda ha caído precipitadamente frente al dólar en tan solo un año, lo que ha detonado una depresión económica y el descontento público masivo, el liderazgo de Irán aún no acepta una oferta de las potencias mundiales de una reducción de sanciones a cambio de varias concesiones sobre su programa nuclear.

Para salir del estancamiento, Estados Unidos estudia la manera de hacer más atractiva la oferta para los iraníes sin otorgar nuevas concesiones que recompensarían al régimen por su intransigencia, de acuerdo con funcionarios del gobierno estadounidense que hablaron a condición del anonimato debido a que no están autorizados para hacer declaraciones públicas al respecto.

El intensificar las sanciones, dicen quienes apoyan la medida, podría acelerar la llegada al punto en el que la economía iraní caiga en bancarrota, obligando al ayatolá Alí Jamenei a ceder a las negociaciones nucleares. Los que están a favor de las sanciones esperan que las reservas iraníes de divisas infladas por el petróleo se agoten antes de que Irán tenga la capacidad de producir material nuclear de nivel de armamento, lo que Israel y otros países aseguran que podría suceder tan pronto como en agosto de 2013.

Estados Unidos y otras potencias mundiales han tratado de evaluar si es posible una solución por la vía diplomática con Irán. Washington y muchos de sus socios europeos y árabes temen que Irán esté tratando de desarrollar ojivas nucleares, pese a que el gobierno iraní insista en que el programa ha sido diseñado exclusivamente para la generación de energía y con otros propósitos pacíficos, como la investigación médica. El gobierno de Obama señala que las opciones militares solamente deberían ser consideradas un último recurso y ha presionado para que Israel frene cualquier plan de un ataque preventivo contra las instalaciones nucleares iraníes.

Pero las tensiones entre Estados Unidos e Irán siguen siendo altas, algo subrayado por la noticia difundida el jueves por el Pentágono, de que un avión militar iraní disparó contra un avión no tripulado de Estados Unidos hace una semana, sin alcanzarlo. El incidente ocurrió en espacio aéreo internacional sobre el Golfo Pérsico, de acuerdo con el vocero del Pentágono George Little.

El viernes, un prominente miembro del Parlamento iraní respondió al reporte al afirmar que su gobierno derribó el avión estadounidense no tripulado cuando la aeronave violó el espacio aéreo de Irán, algo que había sugerido la agencia iraní semioficial de noticias Fars.