El arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, de 104 años, fue transferido a una Unidad de Cuidados Intermedios del hospital en el que está ingresado debido a que su funcionamiento renal continúa comprometido y su estado de salud aún "inspira cuidados", informaron hoy sus médicos.

El arquitecto había sido ingresado el pasado viernes al Hospital Samaritano inicialmente para una serie de exámenes y estaba en una habitación común, pero su médico, Fernando Gjorup, decidió trasladarlo a una habitación mejor equipada para tratar a pacientes más delicados tras el empeoramiento de sus funciones renales.

"El paciente fue transferido a una Unidad de Cuidados Intermedios y, según el médico Fernando Gjorup, tras la visita de hoy, su estado clínico aún inspira cuidados", asegura el boletín médico divulgado por el Hospital Samaritano.

"Niemeyer está lúcido y respira sin la ayuda de aparatos, pero el empeoramiento de su función renal se mantiene", agrega la nota.

El creador de los principales palacios y edificaciones públicas de Brasilia fue hospitalizado debido a las dificultades para alimentarse y beber líquidos, y los médicos le implantaron desde el comienzo una sonda gástrica.

Esta es la tercera hospitalización del considerado padre de la arquitectura modernista brasileña en lo que va del año.

El arquitecto estuvo internado diez días en el mismo hospital en octubre por una deshidratación y en mayo ya había pasado 16 días para ser tratado de una neumonía.

En junio falleció en el mismo hospital su única hija, Ana María, a los 82 años y debido a un enfisema pulmonar.