Los presidentes de Honduras, Porfirio Lobo; El Salvador, Mauricio Funes, y de Nicaragua, Daniel Ortega, se reunirán el 30 de noviembre próximo en Managua para hablar sobre el Golfo de Fonseca, informó hoy una fuente oficial.

El canciller hondureño, Arturo Corrales, dijo en una rueda de prensa que los tres mandatarios se reunirán a finales de noviembre en Nicaragua para impulsar el desarrollo en el Golfo de Fonseca, en el Pacífico, que comparten los tres países.

Agregó que los tres países centroamericanos tienen derechos sobre el Golfo de Fonseca, pero es necesario "marcar puntos de cómo se ejercen esos derechos, los cuales serán resueltos en la mesa de negociación".

"Honduras tiene cosoberanía al interior del Golfo, sobre eso nunca hemos pedido permiso, no estamos pidiendo, ni vamos a pedirlo, para ejercer nuestro derecho", expresó Corrales, tras referirse a la asistencia que su país ha pedido a Naciones Unidas para que El Salvador cumpla un fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de 1992.

En septiembre de 1992, la Corte de La Haya emitió una sentencia con la que puso fin a un conflicto limítrofe, en la que dio a Honduras la soberanía sobre la mayoría de territorios en disputa, pero la posesión del islote Conejo es reclamada de nuevo por El Salvador.

Honduras no "está negociando" el fallo de la CIJ, señaló el canciller, quien comentó que lo que su país pide es que se "termine de ejecutar la sentencia".

La petición al organismo mundial también es para que contribuya a que "se ponga en marcha la cosoberanía en el Golfo de Fonseca", que comparten los tres países, añadió Corrales, quien pidió a El Salvador trabajar en "conjunto" para escoger los mecanismos para terminar de cumplir la sentencia.

Además manifestó que en la reunión que los tres presidentes centroamericanos celebrarán en Nicaragua, Honduras solicitará a El Salvador que "se redacte el procedimiento de la asistencia a Naciones Unidas".

Honduras ha expresado su disconformidad al Gobierno de El Salvador por la falta de ejecución de la sentencia al interior del Golfo en las aguas no delimitadas, en la línea de cierre o bocana del Golfo, comentó el funcionario hondureño.

En el islote Conejo, Honduras tiene presencia "militar permanente" y la Secretaría de Agricultura está analizando la posibilidad de crear un parque silvestre para "atraer turistas" y fomentar el desarrollo del Golfo, agregó Corrales.

Pescadores de comunidades costeras de los tres países centroamericanos faenan en aguas del Golfo, pero los hondureños denuncian con frecuencia que son víctimas de persecución y captura, por parte de patrullas de Nicaragua y El Salvador, con el agravante de que les decomisan el producto y sus aperos de pesca.