La llamada troika de acreedores inicia hoy en Nicosia una nueva ronda de negociaciones sobre reformas de austeridad con el Gobierno de Chipre a cambio de las cuales la isla podrá recibir ayudas internacionales.

Se trata de la tercera ronda de contactos entre las dos partes en un intento de resolver las divergencias y lograr un acuerdo sobre el monto de ayuda que Chipre necesita para salvar su economía.

Un grupo de expertos de ese grupo de esa troika (Banco Central Europeo, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional) tiene previsto iniciar sus negociaciones hoy en el Banco Central de Chipre.

Entre las cuestiones principales que los expertos de la troika debatirán son las ayudas que necesita el golpeado sector bancario de Chipre para su recapitalización.

También está en la agenda el sistema de supervisión de los institutos de crédito y se prevé que Chipre insista en que sus Cooperativas de Crédito no estén bajo la mirada del Banco Central de la isla, algo que los acreedores internacionales rechazan.

Mientras, un segundo grupo acudirá esta mañana al Ministerio de Economía donde tiene previsto reunirse con sus máximos responsables para tener un primer debate sobre las cuentas publicas.

Según el ministro de economía chipriota, Vassos Sharly, entre los puntos de divergencia con la troika está también el programa de privatizaciones que los expertos internacionales proponen, algo a lo que el gobierno chipriota pone impedimentos.

Chipre está negociando ya desde junio con los acreedores internacionales, cuyos expertos han estado dos veces en isla desde entonces.

Según la agencia Standard & Poor's, Chipre necesita unos 15.000 millones de euros (un 83 por ciento de su PIB) para sanear su economía y su sector bancario, que en la crisis de Grecia ha sufrido pérdidas de unos 5.000 millones de euros.