Con Xi Jinping ya asegurado desde hace tiempo como próximo líder del Partido Comunista de China (PCCh), la verdadera incógnita del XVIII Congreso es si el presidente Hu Jintao le entregará también su actual jefatura del Ejército o si la retendrá durante unos años, como hizo su antecesor Jiang Zemin.

Aunque muchos focos mediáticos están atentos a la nueva dirección del PCCh, para muchos observadores el quid de la cuestión está en la Comisión Militar Central, cuya composición también se debate en el Congreso y que, para muchos, es "de facto" el tercer brazo de un régimen con una "división de poderes" bien diferente a la de Occidente: Partido, Gobierno y Fuerzas Armadas.

En teoría, el régimen da a una sola persona los tres cargos como líder ideológico, popular y castrense (secretario general del PCCh, presidente del Gobierno y presidente de la Comisión Militar Central) pero aunque desde los 90 hay una pauta de transmisión de los dos primeros puestos cada diez años, no ocurre así con el tercero.

Jiang Zemin dejó la secretaría general del PCCh en 2002 y la presidencia de China en 2003, un esquema que salvo mayúscula sorpresa se repetirá con Hu Jintao en favor de Xi Jinping ahora y en 2013.

Sin embargo, se ignora si Hu cederá ahora o más tarde su mando militar o tomará la controvertida decisión de su antecesor, manteniéndose al frente del Ejército de Liberación Popular unos años más para mantener influencia en el régimen.

Ningún experto en seguridad china da por seguro lo que vaya a pasar, pero algunos dudan de que Hu imite a Jiang, quien no dejó la presidencia de la Comisión Militar hasta 2005, una acción que según muchos causó malestar en la cúpula del Partido porque daba una imagen de desconfianza hacia su sucesor.

"No creo que Hu vaya a hacer lo mismo que Jiang, aunque no podemos estar seguros", señala a Efe la experta de la Universidad de Tsinghua Zhang Lihua, miembro de la Escuela del Partido Comunista.

"Creo que se sabrá entre el 12 y el 14 de noviembre", en los últimos días del XVIII Congreso, vaticina Zhang, aunque otro académico experto en seguridad también consultado por Efe, que prefiere no identificarse debido a lo delicado de los temas militares en China, cree que la composición no se sabrá hasta el 15, el primer día de reunión del nuevo Comité Central del PCCh.

En opinión de este experto, también de la Universidad Tsinghua (alma máter de buena parte de la cúpula comunista), Hu debería tomar un camino diferente al de Jiang y dejar estos días la Comisión Militar, "o de lo contrario crearía inestabilidad".

Otras fuentes, en cambio, aseguran que los principales generales han pedido a Hu que siga al mando al menos un año más, quizá para alargar la transición de poder y "probar" a Xi en el poder civil antes de que asuma el militar.

Para mayor complicación, aunque Hu finalmente dejara ahora la Comisión Militar este cambio sería aprobado solo por el Partido Comunista y hasta marzo no lo haría la Asamblea Nacional Popular (Legislativo).

Aunque sea un mero trámite de forma, si Xi saliera estos días con el nuevo cargo de presidente de la Comisión Militar Central sería solo jefe militar "del Partido" y tendría que esperar cuatro meses a serlo "del país".

Otro gran enigma es saber si cuando la Comisión Militar cambie tendrá un vicepresidente civil, como lo es actualmente Xi Jinping. Algunos aventuran que podría serlo el actual viceprimer ministro y futuro jefe de Gobierno, Li Keqiang.

El pasado fin de semana se anunció por sorpresa el nombramiento de dos vicepresidentes militares, los generales Xu Qiliang y Fan Changlong.

Sin embargo, no se explicó si ello significaba la retirada de los actuales generales en ese puesto, Guo Boxiong y Xu Caihou; todo está en el aire y es secreto, más aún si cabe que la deliberación de los líderes del PCCh.

Es una opacidad que no invita a la confianza en un ejército, el Popular de Liberación, con la mayor soldadesca del mundo (más de 2 millones de efectivos), dotado de armas nucleares y que según el propio Hu dijo ayer en su discurso inaugural del XVIII Congreso, debe avanzar para "estar preparado en caso de guerras locales".

Antonio Broto