Una mujer en España se suicidó el viernes cuando las autoridades llegaron a su casa para desalojarla por no pagar la hipoteca y brincó desde su departamento en el cuarto piso, informaron autoridades.

Amaia Egaña, de 53 años de edad, residente de un suburbio en la ciudad de Bilbao, trabajaba en las instalaciones del servicio interurbano de autobuses, estaba casada con un ex concejal y tenía un hijo de 21 años. La mujer se lanzó desde el balcón de la casa, informó el ministerio regional del interior.

El juez local Juan Carlos Mediavilla dijo a los reporteros en el lugar que "es necesario enmendar la actual legislación hipotecaria" para evitar este tipo de eventos.

Este es el segundo suicido relacionado con los recientes desahucios. El 25 de octubre, José Miguel Domingo, de 53 años, fue encontrado muerto en el patio de su edificio en Granada, momentos después de que los alguaciles llegaron para echarlo.

Un día después, otro hombre de 53 años que estuvo desempleado cuatro años saltó desde la ventana de su apartamento en el pueblo de Burjassot cuando iban a desalojarlo. Sobrevivió a la caída y está hospitalizado recuperándose de sus heridas.

El dramático impacto que los embargos inmobiliarios pueden tener en las personas incentivó la semana pasada al presidente del gobierno Mariano Rajoy a crear una fuerza de tarea para estudiar cómo reducir el número de desahucios.

"Debemos encontrar los medios más efectivos para aliviar la situación que pasan las personas que están perdiendo sus casas", dijo la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, a comienzos de mes.

Los propietarios de casas en España enfrentan más riesgos que cualquiera con una hipoteca en muchos países. Si una persona en España no puede pagar la hipoteca — ya sea por desempleo o pocos ingresos — puede ser echada, pero sigue siendo responsable de pagar lo que quede del valor de la deuda después del embargo.

Desde el colapso en el sector de bienes raíces en 2008, más de 350.000 personas han caído en esta trampa y hay 500 desalojos por día, de acuerdo con cifras del gobierno.

Al respecto de esta legislación hipotecaria, Sáenz de Santamaría dijo que las "reformas no pueden aplazarse" y que el gobierno espera encontrar un rápido acuerdo con la oposición en el tema.

Sin embargo, no se espera una mejoría pronto. El gobierno prevé que la economía, que ahora está en recesión, no crecerá sino hasta 2014. La tasa de desempleo alcanza una escandalosa tasa de 25%.