El enviado especial de la ONU para el Sahel, el italiano Romano Prodi, subrayó ayer en Argel la necesidad de trabajar por la paz en Mali, donde grupos radicales islámicos y terroristas controlan el norte, informó hoy la radio oficial argelina.

Tras reunirse con el presidente de Argelia, Abdelaziz Buteflika, Prodi aseguró que habían tratado "todos los problemas del Sahel, así como de Mali y de la necesidad de trabajar juntos por la paz y la unidad territorial de ese país (Mali)".

"Yo he venido a buscar la paz y debemos trabajar juntos y con buena voluntad para instaurar la paz en esta región", agregó el político italiano que destacó la importancia del papel de Argelia en la crisis de Mali, país con el que comparte una vasta frontera.

Prodi también marcó sutilmente la diferencia entre la búsqueda de la paz y la lucha contra el terrorismo, una cuestión que ha ido ganado fuerza en las discusiones sobre la crisis maliense para diferenciar a los grupos independentistas como el Movimiento Nacional de Liberación de Azawad y extremistas como Ansar al Din, de las agrupaciones terroristas, como el movimiento Monoteísmo y Yihad en África Occidental (MYAO) o Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).

"Todavía tenemos la oportunidad de trabajar por la paz y de beneficiarnos del marco internacional y de los compromisos de la ONU dentro de la lucha antiterrorista para conservar la unidad nacional de Mali", dijo Prodi en este sentido.

Además, consideró que "si debe haber una intervención militar, será como último recurso", debido a que, cómo apuntó, "todas las guerras en el mundo han causado graves tragedias para la humanidad".

La visita de Prodi se produce en vísperas de la reunión de los jefes de Estado de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), prevista para el domingo en Abuya, capital de Nigeria, en la que esta previsto que acuerden un plan de intervención en Mali, que deberán presentar al Consejo de Seguridad de la ONU, antes del próximo 26 de noviembre.