Alrededor de un millón y medio de escolares de más de 3.000 colegios de Santiago de Chile participaron hoy en un simulacro de un sismo de 7,9 grados de magnitud en la escala Richter, ejercicio organizado por la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) y el Ministerio de Educación.

El objetivo del ejercicio es que los colegios practiquen el Plan Integral de Seguridad Escolar, a fin de que estén preparados para eventuales catástrofes, explicó a los periodistas el director de la Onemi, Benjamín Chacana.

Durante el terremoto simulado, que tuvo su epicentro a 19 kilómetros al sur de Santiago y se prolongó por dos minutos, los niños, de nivel de parvulario, básico y medio, debieron trasladarse a zonas de seguridad, supervisados por equipos de profesores de cada establecimiento.

En ese contexto, fueron 3.099 los establecimientos de educación básica y media y 994 los jardines infantiles que participaron, con un número aproximado de un millón y medio de alumnos, dijeron las autoridades de Educación.

El simulacro se enmarcó en el programa "Chile preparado", impulsado por el Gobierno que busca educar las reacciones frente a situaciones de emergencia y se desarrolló bajo la consigna "Agáchate, cúbrete y afírmate".

Chile, situado en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, ha sido desde su origen escenario de fuertes terremotos, originados en su mayoría por colisiones entre las placas tectónicas de Nazca y Suramericana, que han costado decenas de miles de vidas y une enorme destrucción.

El último ocurrió el 27 de febrero de 2010, alcanzó una magnitud de 8,8 grados de magnitud y devastó seis regiones del centro y sur del país, en varias de ellas seguidos de un tsunami que arrasó localidades costeras e insulares, con un balance de 524 muertos, 800 mil damnificados y daños cuantificados en 30.000 millones de dólares.