Dos miembros de las fuerzas de seguridad murieron hoy en Pakistán por un atentado suicida contra el cuartel general de un cuerpo oficial paramilitar, los 'Rangers', en la ciudad meridional de Karachi, informó a Efe una fuente policial.

El ataque fue perpetrado a primera hora de la mañana (hora local) con una furgoneta que explotó en las inmediaciones del cuartel, que comprende diversos edificios, y provocó heridas a una docena de personas, según un responsable policial, Khalid Hussein.

Un portavoz de los 'Rangers' citado por la cadena local Express elevó a 21 el número de heridos entre los miembros del cuerpo, y fuentes sanitarias dijeron a la misma cadena que al menos tres de ellos se encuentran en situación crítica.

Ninguna fuente aclaró si los fallecidos eran 'Rangers' o agentes de la policía pertenecientes al contingente que vigilaba el recinto.

Imágenes emitidas por diversos canales de televisión mostraron cómo uno de los inmuebles quedó parcialmente derruido por la furgoneta bomba, que contenía al menos un centenar de kilogramos de explosivo, según mandos policiales citados por los medios.

Los 'Rangers' son un cuerpo de seguridad de élite adscrito al Ejército pero con estructura autónoma, y a menudo realizan tareas de vigilancia o mantenimiento del orden en situaciones de especial relevancia.

En la convulsa ciudad de Karachi, la más populosa de Pakistán, los 'Rangers' han sido desplegados a menudo para intentar frenar la creciente ola de violencia que azota esa urbe, una "guerra sucia" entre grupos étnicos, políticos y mafiosos.