La nobel de la Paz Aung San Suu Kyi pidió al Gobierno el envío de más tropas al estado de Rakhine (oeste) para restablecer la paz y el orden, donde los últimos enfrentamientos entre miembros de las comunidades musulmana y budista ha causado 89 muertos y 32.000 desplazados, informa hoy ChannelNewsAsia.

Suu Kyi, como jefe de la oposición parlamentaria, y varios diputados de minorías étnicas unieron fuerzas en este llamamiento que recuerda que todos somos responsables del respeto de los derechos humanos y que critica las discriminaciones, según el comunicado que ambas partes difundieron el miércoles.

Las fuerzas de seguridad de Rakhine recibieron en octubre el refuerzo 51 batallones del Ejército, que comprenden unos 10.000 soldados, unos 5.000 agentes de policía y un millar de miembros de la unidad de seguridad fronteriza.

Suu Kyi también reclamó a las autoridades que expliquen públicamente y con claridad sus medidas para sofocar los disturbios.

Organizaciones de derechos humanos y otras presionan desde hace meses a la nobel de la paz de 1991 para que tome parte en este conflicto interreligioso que estalló en junio, con 88 muertos y 100.000 desplazados, y rebrotó el pasado 21 de octubre.

Suu Kyi ha mantenido desde hace semanas que se trata de un problema delicado que se debe estudiar a fondo, evitando condenar a ninguna de las dos comunidades afectadas, ni la mayoritaria budista, ni la minoritaria musulmana.

El comunicado del miércoles no menciona a los rohingya, una comunidad apátrida musulmana de origen bangladeshí y que cuenta con unos 800.000 miembros en Birmania (Myanmar), de ellos la mayor parte residen en Rakhine.

Las autoridades birmanas clasifican a los miembros de este grupo de "musulmanes bengalíes", mientras que las de Bangladesh tampoco les reconocen como nacionales y tienen a uno 300.000 rohingyas en campamentos de refugiados.