El presidente Otto Pérez Molina informó el jueves que el número de muertos aumentó a 52 personas por el terremoto, de magnitud 7,4, y declaró un estado de calamidad por el más de millón de afectados.

"En estos momentos tenemos confirmación que han sido rescatados 52 cuerpos" dijo Pérez Molina a periodistas.

Agregó que hay 22 personas que se están reportando como desaparecidas y es posible que el índice de fallecidos aumente a 74 en las próximas horas.

El devastador terremoto derribó gruesas paredes de adobe, provocó deslizamientos de tierra que obstruyeron carreteras, y provocó una estampida de pobladores despavoridos a las calles de este idílico pueblo de la cordillera situado cerca de la frontera con México