La Comisión Europea (CE) decidió hoy abrir una investigación antisubsidios contra las importaciones procedentes de China de paneles solares y sus componentes principales, como células y placas, tras recibir una denuncia de la industria de la energía solar europea.

La CE explicó en un comunicado que la asociación industrial europea EU ProSun le remitió una queja el pasado 26 de septiembre en la que denunciaba que "los paneles solares y sus componentes clave importados de China se benefician de subsidios públicos ilegales".

Según Bruselas, ésta es la denuncia antisubsidios "más significativa" que ha recibido hasta ahora en términos del valor de las importaciones concernidas.

Recordó que, en 2011, China exportó paneles solares y sus componentes a la UE por valor de 21.000 millones de euros.

La investigación durará 13 meses en total y, de acuerdo a las reglas de defensa comercial, es posible imponer derechos compensatorios antisubvenciones provisionales en 9 meses, dado que "existen suficientes evidencias de subsidios a primera vista", señaló la Comisión.

Bruselas ya abrió el pasado 6 de septiembre una investigación antidumping a las importaciones de este mismo producto procedentes de China, que continúa su curso.

El Ejecutivo comunitario indicó que "tiene la obligación" de iniciar una investigación antisubsidios si recibe una "denuncia válida" de empresas de la Unión que proporcione "evidencias de que un producto exportado de uno o más países está recibiendo subsidios y causando daños" a la industria europea.

En este caso, la queja vino de EU ProSun, que representa a más de 20 compañías europeas que producen paneles solares y sus componentes esenciales, que aglutinan más del 25 % de la producción de esos productos en la UE.

Según la CE, la asociación aportó "elementos suficientes" que demuestran la existencia de posibles subsidios concedidos por el Gobierno de China, perjuicios causados a la industria de la Unión y un posible vínculo entre las importaciones subsidiadas y los daños.

A continuación, la Comisión enviará cuestionarios a las partes interesadas (las autoridades chinas, los exportadores, los productores europeos, los importadores y las asociaciones) para recabar más información, que será verificada en Bruselas.

Sobre la base de esos datos, la Comisión decidirá si efectivamente ha habido subsidios y si fueron los responsables de los perjuicios causados a la industria europea.

Al término de 9 meses (la fecha límite es el 5 de agosto de 2013), la CE dará a conocer los resultados provisionales de la investigación y, entonces, podrá imponer derechos compensatorios (que pueden durar cuatro meses), continuar la investigación sin imponer esas tasas o cerrar las pesquisas.

Hasta el momento, la UE ha iniciado cuatro procedimientos antisubsidios contra China y ha impuesto medidas compensatorias en el caso de las importaciones de papel estucado.