El Gobierno de Irán ha decidido no permitir la importación de al menos 75 productos que considera que no son prioritarios, entre ellos los ordenadores portátiles, los teléfonos móviles, los coches y la ropa, informó hoy el diario oficial Yomhurie Islami.

Los productos para los que no se concederán licencias de importación ni se facilitarán para su compra divisas fuertes, como el dólar, pertenecen a las dos últimas categorías de mercancías de las diez establecidas por el Gobierno hace un mes, consideradas de "lujo" y de menor prioridad.

En declaraciones al periódico, Hamid Reza Safdel, jefe de la Organización para la Promoción del Comercio de Irán, señaló que desde ayer, 7 de noviembre, se han dejado de otorgar permisos de importación para esos productos, aunque los que los tenían previamente podrán entrar en el país.

Algunos productos de la penúltima categoría, como los ordenadores o los teléfonos móviles, incluidos en esta prohibición pero que no se fabrican en Irán, podrían ser autorizados, aunque para ello se tendrá que hacer una revisión de la prioridad, dijeron al rotativo fuentes del Ministerio de Comercio.

Algunos otros de los productos prohibidos son los coches, la ropa, los relojes o los productos para el hogar o el café.

En los primeros siete meses de este año persa, iniciado el pasado 20 de marzo, Irán importó más de 23.000 coches y miles de millones de dólares en estos productos prohibidos, que suponen más de la cuarta parte de las compras de mercancías en el exterior.

Algunos comentaristas han señalado que la medida puede favorecer el contrabando y el mercado negro de estos productos y dañar la ya débil estructura comercial de Irán.

Ayer, el Banco Central de Irán informó de que la inflación interanual alcanzó un 24,9 por ciento en el país al término del pasado mes de octubre, muy por encima de las previsiones oficiales.

Debido a las sanciones internacionales impuestas a Irán por su programa nuclear, el dólar, que en diciembre de 2011 se pagaba en el mercado libre a unos 11.000 riales, ha sufrido sucesivas caídas en 2012 y, el mes pasado, ha llegado a cotizarse a algo más de 40.000 riales, aunque en la actualidad está en torno a los 30.000 riales.

Esto ha creado problemas de suministro de divisas y desabastecimiento incluso de mercancías básicas, entre ellas algunos medicamentos para el tratamiento de enfermedades crónicas y delicadas.