Una suerte de puente artístico imaginario se traza desde hoy en Quito con la apertura de la muestra "Ecos del tiempo", que establece un diálogo entre el pasado y el presente al revitalizar la presencia de lo precolombino en el arte moderno, dijo a Efe el director del Museo Casa del Alabado, Christian Mesia.

Esculturas en piedra, cerámica, sellos precolombinos y vasijas de culturas ancestrales son algunas de las obras que se muestran desde hoy en el museo junto a creaciones de artistas ecuatorianos actuales como Oswaldo Viteri, Enrique Tábara, Estuardo Maldonado, Aníbal Villacís, Gilberto Almeida, entre otros.

"Esta obra de estos artistas modernos es un eco que viene desde 4.500 años, 5.000 años antes de nuestra era y es un eco que se convierte a su vez en un puente entre estos grandes artistas anónimos del Ecuador precolombino y los grandes maestros" actuales, comentó Mesia.

Se exponen obras de arte de las culturas Valdivia, Chorrera, Jama Coaque, Carchi-Pasto y Milagro-Quevedo, así como cuadros de diversos formatos de artistas modernos que han re-interpretado "de manera sui géneris" distintos conceptos, símbolos e ideas del Ecuador precolombiano, explicó Mesia.

Las obras precolombinas se muestran en urnas en el centro de una sala, en cuyas paredes cuelgan cuadros modernos, incluidas tres acuarelas inéditas de Tábara que tienen mucha similitud con algunas vasijas eróticas de la cultura Jama Coaque.

Uno de los cuadros de Almeida está inspirado en las Sillas de Poder de la cultura Carchi, explicó Mesia, que comentó que obras de otros artistas reflejan texturas inspiradas en las usadas por culturas precolombinas.

Algunas esculturas de bronce, cuadros y composiciones murales de Maldonado expuestas desde hoy en el Museo reflejan también profusas representaciones de imágenes precolombinas.

En el Museo se exponen 33 obras de arte moderno y veinte del precolombino, con las que se pretende comunicar a la gente "que el pasado está entre nosotros, inmerso en el modo en el cual interpretamos el mundo", según Mesia.

Con la muestra el museo busca revitalizar la herencia precolombina de Ecuador "pero en el presente" sin hablar "tanto" del pasado, indicó.

"Es más importante intentar explicar cómo el pasado se manifiesta en el presente a través de diversas etapas de la historia", dijo Mesia al asegurar que los símbolos del pasado están cotidianamente alrededor de la gente, pero no siempre se nota.

Mesia considera que muestras como "Los Ecos del Tiempo" ayudan a fortalecer la identidad de los habitantes y les impulsa a reflexionar sobre la influencia del pasado en el presente.

El Museo Casa del Alabado, que funciona en una casa restaurada construida en 1671, mantendrá abierta la exposición hasta abril del próximo año.

La exposición está colocada en una de las 35 habitaciones de la edificación, extendida sobre 1.800 metros cuadrados, que tiene seis patios y que está situada en el centro histórico de Quito, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.