Un juez de Managua celebró hoy una vista a puerta cerrada para preparar la audiencia contra los 18 mexicanos que se hicieron pasar por periodistas de Televisa, y a los que se les incautó 9,2 millones de dólares, informaron fuentes judiciales.

El juez del caso y noveno del distrito penal de juicio de Managua, Edgard Altamirano, realizó la audiencia a puerta cerrada, a la que acudieron abogados de la defensa y la fiscalía para la presentación de los testigos, que lo harán con sus rostros cubiertos, para proteger su identidad.

"Es una garantía del principio de legalidad, esto evita que se pueda presentar un testigo falso", explicó a periodistas el portavoz judicial nicaragüense Roberto Larios.

El juez celebrará este viernes la audiencia preparatoria para el juicio, ahora a partir de las 14.00 hora local (20.00 GMT) y no a las 09.00 hora local (15.00 GMT) como se había anunciado inicialmente.

El grupo de mexicanos fue retenido el pasado 20 de agosto en un puesto de seguridad en la zona fronteriza con Honduras y la Policía nicaragüense halló 9,2 millones de dólares, además de rastros de cocaína, en los seis furgones en los que se desplazaban y que tenían logotipos de Televisa.

Entre los detenidos está Raquel Alatorre Correa, considerada la líder del grupo y también Cecilio López Gutiérrez, quien al parecer es policía municipal de la ciudad mexicana de Durango, según los investigadores.

En la audiencia preparatoria, que inicialmente estaba programada para el 3 de diciembre próximo, los testigos brindarán su testimonio con rostros cubiertos para proteger su identidad, a petición del Ministerio Público, y el juez determinará si continúa el juicio o se reprograma.

La Justicia nicaragüense anunció que extremará las medidas de seguridad para el inicio de esa audiencia, "debido a las dimensiones e implicancias de este juicio".

La Fiscalía de Nicaragua acusa a los 18 detenidos mexicanos por los delitos de narcotráfico, lavado de dinero y crimen organizado, y de ser un grupo criminal "altamente organizado" dedicado al trasiego de "grandes cantidades" de droga entre Costa Rica y México.