El Gobierno de Paraguay conminó hoy a ciudadanos y empleadores a contribuir al compromiso de erradicar para el año 2015 el trabajo infantil, que afecta a unos 100.000 niños en el país.

La ministra de Justicia y Trabajo, María Lorena Segovia, admitió que es necesario un trabajo conjunto de los poderes Legislativo y Judicial, además de involucrar activamente al sector empresarial y las organizaciones de la sociedad civil, según un comunicado.

"Buscaremos concienciar masivamente a la ciudadanía en general y principalmente a los empresarios y al Estado sobre el compromiso que tiene el Paraguay de erradicar el trabajo infantil para el año 2015", declaró.

El viceministro del Trabajo y Seguridad Social, Raúl Mongelós alertó además que, de persistir esta lacra, Paraguay podría sufrir consecuencias económicas con sanciones a sus productos en el mercado internacional.

"La situación de trabajo infantil puede afectar a la economía, pues nuestro país es beneficiario de una serie de preferencias arancelarias en los mercados internacionales que nos permiten colocar nuestros productos en esos mercados a precios muy competitivos", detalló.

"Esas preferencias arancelarias se pueden suspender y hasta cancelar, en caso de que se detecte que la cadena de valor de los productos del país intervienen niños o adolescentes", advirtió.

Los dos responsables hicieron esas declaraciones durante un encuentro sobre trabajo infantil en el que participaron representantes de otros ministerios, de Unicef y de la Organización Internacional del Trabajo.

La representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Rosa Elcarte, mencionó también la necesidad de concienciar a las familias para combatir el problema.

"El trabajo infantil tiene dos orígenes que son la pobreza y el aspecto cultural, y en Paraguay el trabajo infantil está vinculado a la familia, por eso es muy importante el trabajo de concienciación que se pueda hacer con ellas sobre esta problemática", dijo.