El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, felicitó hoy al presidente Barack Obama por su victoria en las elecciones estadounidenses y aseguró que "seguirá trabajando con él" en beneficio de los ciudadanos de Israel.

"La alianza estratégica entre EEUU es Israel es más fuerte que nunca. Seguiré trabajando con el presidente Obama para garantizar los intereses que son vitales para la seguridad de los ciudadanos israelíes", afirmó Netanyahu en un breve comunicado.

Las elecciones en EEUU son casi de carácter interno para el Estado judío, que desde hace cuatro décadas depende de Washington para garantizar su intereses de seguridad y su superioridad militar, además de ser su paraguas diplomático en organismos internacionales como la ONU.

Es un secreto a voces que el conservador primer ministro de Israel hubiera preferido una victoria en los comicios del republicano Mitt Romney, a quien le une una amistad personal desde que ambos trabajaron en la misma empresa hace tres décadas.

El pasado lunes, el anterior jefe del gobierno israelí, Ehud Olmert, criticó el apoyo casi inédito de Netanyahu al candidato republicano al decir públicamente al Canal 2 de la televisión que "había hecho todo lo posible (en su mano) para que (Obama) no resulte elegido".

Por su parte, medios locales advirtieron ayer de "cierta preocupación" en el entorno del primer ministro en caso de que el candidato demócrata renovara mandato.

Las relaciones entre los dos mandatarios se caracterizaron por continuos altibajos durante el primer mandato de Obama, que sólo se relajaron en los 18 meses que precedieron a las elecciones.

Netanyahu teme que tras su victoria, y dado que no tiene que buscar más la reelección, el presidente demócrata de EEUU se vea con las manos completamente libres para presionar a Israel y resolver el conflicto palestino-israelí.