La misión de observación de la OEA en las elecciones presidenciales del 1 de julio en México destacó hoy la transparencia en esos comicios, aunque recomendó buscar formas de reducir los aportes privados a las campañas en el futuro.

El presidente de la misión, el expresidente colombiano César Gaviria, presentó hoy el informe final del grupo ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuatro meses después de las elecciones.

"La misión de la OEA desea felicitar a las autoridades electorales de México y a la ciudadanía mexicana por ser una vez más un ejemplo de compromiso con la democracia", dijo Gaviria, que también fue secretario general de la OEA entre 1994 y 2004.

Destacó la forma "organizada y transparente" en que se desarrolló el proceso de votación que dio la victoria a Enrique Peña Nieto, si bien hizo una serie de recomendaciones para mejorar el sistema electoral en el país.

Entre ellas, mencionó la necesidad de "generar mecanismos más efectivos para reducir aportes privados a las campañas y para controlar el gasto partidario", aumentar el número de casillas de votación y mejorar su ubicación y accesos, y poner a cero las bases de datos del sistema antes de recibir resultados.

Además, aconsejó "eximir legalmente de la cuota de género a las candidaturas resultado de procesos internos democráticos" y garantizar por ley un acceso igualitario de las mujeres en los procesos de nominación de los partidos.

Gaviria destacó que el sistema electoral mexicano "ha ido creciendo y corrigiendo desconfianzas y temores a lo largo de los años" y dispone ahora de una "enorme cantidad de controles", lo que lo han convertido en uno de los más seguros y confiables del continente".

El presidente del Instituto Electoral Federal mexicano (IFE), Leonardo Valdés Zurita, agradeció en la sesión las recomendaciones del informe y se comprometió a "trasladar al poder legislativo" varias de ellas, ya que requieren una reforma de la ley electoral.

Por su parte, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, apuntó que "México ha construido un robusto sistema electoral que sería conveniente que todos los países estudiasen y conociesen".

La misión de observación electoral fue la primera que la OEA envía en su historia a unas elecciones generales en México y estuvo compuesta por 101 observadores de 26 países.