El consejo económico asesor del Gobierno alemán, los llamados "Cinco sabios", recetó hoy ajuste fiscal, unión bancaria y cesión de soberanía a Bruselas a la convaleciente eurozona para superar a largo plazo su crisis.

En su tradicional informe de otoño, estos prestigiosos economistas bosquejaron también un sombrío panorama para el viejo continente, con una eurozona en recesión este año y el próximo, y los peores pronósticos de crecimiento y empleo para España que se han publicado hasta la fecha.

Su estrategia para combatir la crisis, significativamente apodada "Maastricht 2.0", trata de "romper el círculo vicioso" conformado por "la crisis bancaria", "la crisis de la deuda estatal" y "la crisis macroeconómica" con una combinación de medidas a nivel estatal y comunitario.

"Consta de tres pilares: uno por la estabilidad fiscal con responsabilidad nacional, uno para la estabilidad de los sistemas financieros gracias a una unión bancaria, y un pilar para la gestión de crisis, que contemple un proceso de insolvencia de un Estado miembro", explicó Wolfgang Franz, presidente del consejo asesor, en la presentación pública del informe.

Los "Cinco sabios" abogan en el documento, de más de 450 páginas, por traspasar al nivel comunitario las competencias en "supervisión y responsabilidad" en asuntos bancarios, pero consideran que no es necesario un seguro de garantías común porque elevaría fuertemente los riesgos derivados.

A su vez, proponen una marcha "escalonada" hacia la unión bancaria, que incluye una novedosa "licencia bancaria europea" para la que tendrían que postularse todas las entidades financieras ante la autoridad supervisora común, el organismo bajo paraguas del Banco Central Europeo (BCE) que entrará en funcionamiento en 2013.

Los bancos que "no reúnan los requisitos" para obtener esta licencia "serán reestructurados y, dado el caso, desmantelados", explicó Franz.

A su juicio, el plan del BCE de comprar deuda soberana de forma ilimitada en el mercado secundario a cambio de estrictos programas de ajuste se debe entender como "solución de emergencia" temporal, para comprar tiempo, no como la fórmula para acabar con la crisis.

Los expertos reconocieron que la autoridad monetaria, "con sus medidas de política monetaria no convencionales", pretende colaborar "significativamente" en la estabilización del sistema financiero de la eurozona.

No obstante, advirtieron de "los peligros coaligados de debilitamiento de la frontera entre la política monetaria", competencia primaria del BCE, "y la política fiscal", en manos de los Estados nacionales.

"En el mejor de los casos es una solución de emergencia. Pero en ningún caso debe esto convertirse en un mecanismo de estabilización permanente", apostilla el documento de los "Cinco sabios".

Sus propuestas y advertencias teóricas se combinaron con sus estimaciones macroeconómicas concretas para las principales economías del mundo y de la Unión Europea, entre las que destacan las pesimistas cifras para España, las peores que se han publicado hasta la fecha.

Según sus cálculos, el producto interior bruto (PIB) español va a caer este año un 2,1 % y en 2013, un 1,4 %, lejos de las estimaciones más optimistas de Madrid, mientras que la inflación alcanzará el 2,5 % y el 3,5 %, respectivamente.

Además, la tasa de desempleo en España -medida con estándares armonizados europeos- seguirá escalando y del 25,4 % con que acabará este año pasará al 28,3 % a finales de 2013.

La economía alemana, la mayor de la UE, crecerá por su parte un 0,8 % tanto este año como el que viene, una estimación algo más prudente que la oficial del Ejecutivo alemán, perjudicada por la crisis de la eurozona y el enfriamiento de la coyuntura global.

Mientras tanto, la economía de la eurozona se contraerá un 0,7 % este año y un 0,1 % el que viene, según los "Cinco sabios", lastrada por la actuación de España e Italia, y el PIB de la UE se reducirá en 2012 un 0,2 %, pero crecerá un 0,4 % el próximo ejercicio.

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Juan Palop