La Comisión Europea (CE) determinará hoy si España ha tomado medidas eficaces para cumplir los objetivos de déficit fijados por Europa o si por lo contrario, con las nuevas previsiones comunitarias en mano, tendrá que efectuar más ajustes.

El Ejecutivo comunitario presenta hoy sus previsiones económicas de otoño para la eurozona y el conjunto de los Veintisiete para el trienio 2012-2014, que incluyen sus cálculos de la evolución del crecimiento anual y trimestral, de la deuda, la inflación, el desempleo y el déficit, entre otros indicadores.

En sus últimos pronósticos de primavera, el Ejecutivo comunitario auguró una contracción del 1,8 % del PIB español para este año y del 0,3 % en 2013.

El portavoz europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Simon O'Connor, declinó el martes confirmar los datos filtrados a la prensa que apuntan a que habría una caída del crecimiento de la economía española del 1,6 % este año y del 1,5 % el próximo, frente al 1,5 % y del 0,5 % previsto por el Gobierno español.

Bruselas elevaría el déficit al 8 % del PIB este año (del 7 % si se excluye el impacto de la ayuda a la banca), al 6 % el próximo y al 5,8 % en 2014, por lo que el año adicional que España recibió para situar el desequilibrio por debajo del 3 % no sería suficiente.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado ya a la baja las expectativas de crecimiento al calcular que la economía española caerá el 1,5 % este año y el 1,3 % el próximo, además de que cerrará este ejercicio con un desequilibrio del 7 % del PIB y el de 2013 con uno del 5,7 %, por encima de lo exigido por la UE.

Se espera que el vicepresidente y comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, revele, o de al menos una indicación, sobre si aflojará de nuevo la mano para facilitar a España -y a otros países que lo necesiten- reducir el déficit, un paso que estaría en línea con las tesis del FMI.

Otra opción sería exigir nuevos ajustes o, en última instancia, advertir al país del peligro de una multa del 0,2 % del PIB.

La recesión y un déficit mayor de lo calculado (un 9,4 % del PIB si se incluye la ayuda a la banca en lugar del 8,9 % y un desequilibrio del 7,4 % previsto para 2012) complican el ejercicio de recorte para que España cumpla los objetivos pactados con la UE: el 6,3 % este año, el 4,5 % en 2013 y el 2,8 % en 2014.

La CE ya ha dicho que, a la hora de determinar si España ha tomado medidas eficaces para reducir el déficit, tendrá en cuenta la naturaleza "inevitable" y "puntual" de la ayuda a la banca y se centrará en el esfuerzo estructural (el 2,7 % del PIB para 2012).

En su análisis, tendrá en cuenta el impacto de las medidas aprobadas hasta el 15 de octubre, lo que incluye la evaluación del presupuesto para 2013, el plan de reformas, la subida del IVA que entró en vigor en septiembre y el presupuesto bianual.