Al menos 14 personas acusadas de tráfico de drogas fueron ejecutadas hoy en Irán, cuatro de ellas en público, informó la prensa local.

Según la agencia de noticias estatal Irna, cuatro hombres condenados por tráfico de estupefacientes fueron ahorcados al amanecer en una plaza pública de la ciudad de Shiraz, situada a unos 700 kilómetros al sur de Teherán.

Las ejecuciones en público, habituales durante los primeros años de la República Islámica, fueron suspendidas años atrás con el objetivo declarado de mejorar la imagen del país, pero en 2009 fueron retomadas.

La agencia de noticias estudiantil Isna informó, por su parte, que otras diez personas acusadas de narcotráfico fueron ajusticiadas en el patio de una cárcel de la capital.

Irán, con 676 ejecuciones documentadas en 2011, fue el segundo país del mundo en aplicación de la pena de muerte el año pasado, por detrás de China y por delante de Arabia Saudí, según organizaciones internacionales.

En uno de sus últimos informes, el relator especial de la ONU para los Derechos Humanos en Irán, Ahmed Shahid, se mostró preocupado porque la República Islámica haya multiplicado casi por siete las ejecuciones desde 2003, cuando se contabilizaron cien.

Shahid indicó que el 81 por ciento de las penas de muerte dictadas en Irán en 2011 estuvieron relacionadas con el tráfico de drogas y reclamó al Gobierno de Teherán una moratoria de las ejecuciones para todos los delitos

Además, le insta a que conmute las pendientes por lapidación y prohíba la ejecución de menores, como establece el derecho internacional.

En Irán, un estado teocrático musulmán chií, rige una interpretación de la ley islámica o Sharía por la que se condena a muerte a los asesinos, violadores, narcotraficantes y a aquellos que atentan contra la ley de Alá y la República Islámica.