La reelección de Barack Obama en los comicios presidenciales en Estados Unidos no facilitará una rápida mejora de las relaciones entre Teherán y Washington, según dijo hoy el jefe del poder judicial de Irán, ayatolá Sadeq Amoli Lariyani.

"La relación con Estados Unidos no es simple y, tras muchas presiones y crímenes contra el pueblo iraní por parte de los estadounidenses, no es posible establecer una mejor relación de la noche a la mañana", dijo Lariyani en declaraciones difundidas hoy por la agencia oficial iraní, IRNA.

A juicio de Lariyanio, "los estadounidenses no deben creer que acudiendo a una mesa de negociación con Irán pueden hacernos chantaje", para conseguir acuerdos y unas relaciones mejores entre Washington y Teherán.

"Hace cuatro años, Obama, con consignas de cambio, ofreció colaboración a Irán, pero en la práctica actúo de otro modo e impuso las sanciones durante este periodo sanciones sin precedentes contra Irán", indicó Lariyani.

Por este motivo, manifestó su desconfianza en que se produzcan cambios en la política de Obama en sus próximos cuatro años de mandato y advirtió de que "el pueblo iraní jamás olvidará los crímenes de Estados Unidos" en su contra.

Las relaciones con Irán serán una cuestión importante de la política internacional de Obama, que hasta ahora se ha centrado en reforzar las sanciones a Teherán por su programa nuclear, que Washington cree que puede tener una vertiente armamentista, mientras los iraníes afirman que es exclusivamente civil y pacífico.

Algunas autoridades de Washington, lo mismo que el Gobierno de Israel, han amenazado durante el presente año con atacar Irán si no frena su programa nuclear, a lo que Teherán ha contestado que dará una respuesta contundente a cualquier posible agresión.

Una eventual confrontación bélica en la zona del golfo Pérsico podría tener consecuencias imprevisibles en un área de importancia estratégica para el mundo por su producción de hidrocarburos, tanto petróleo como gas natural.

Desde el triunfo de la Revolución Islámica y la creación de la República Islámica, en 1979, bajo el liderazgo del ayatolá Ruhola Jomeini, uno de cuyos primeros actos fue la ocupación de la embajada de EEUU en Irán, Washington y Teherán no mantienen relaciones diplomáticas y se consideran enemigos.