No hace mucho, Indianápolis y Jacksonville se enfrentaron por el título de su división. De hecho, fue hace menos de dos años.

Ambos equipos cambiaron de entrenadores, quarterbacks y otros jugadores importantes. Y no cabe duda sobre a cuál le ha ido mejor.

Los Colts (5-3) han ganado tres partidos en fila antes de su visita del jueves a Jacksonville. Indianápolis cuenta con un novato sensacional en el quarterback Andrew Luck, y ha jugado inspirado desde que se anunció que el entrenador Chuck Pagano tiene cáncer.

En cambio, los Jaguars (1-7) han perdido siete consecutivos desde que ganaron su primer duelo contra los Colts, equipo con el que comparte la División Sur de la AFC.

"Esperamos que nos den el reto más difícil debido a la situación en la que se encuentran", comentó el entrenador interino de los Colts, Bruce Arians. "No podemos relajarnos, o nos van a romper la cara".

Muchas cosas tienen que cambiar para que eso suceda.

Los Jaguars tienen la peor ofensiva en la NFL — no contarán con su running back Maurice Jones-Drew por el resto del año — y no han jugado mucho mejor en defensa. En sus cuatro partidos como locales, perdieron ante Houston, Cincinnati, Chicago y Detroit por un marcador total de 126-34.

El dueño del equipo, Shad Khan, habló sobre la situación por primera vez esta temporada y calificó la campaña como "triste y bochornosa".

Khan evaluará la situación después de la temporada y no ha descartado implementar cambios al por mayor. Eso podría significar el despido del gerente general Gene Smith e incluso quizás el entrenador Mike Mularkey, quien está en su primera temporada.

Los jugadores saben que se avecinan cambios.

"Es hora de poner esto en marcha", señaló el tackle defensivo Terrance Knighton. "Estamos lejos de los playoffs, pero nuestros entrenadores han trabajado demasiado duro y estamos dejando mal a nuestro dueño nuevo y todo lo que ha hecho por nosotros. Es hora de que los jugadores pongamos de nuestra parte".