Representantes de la industria del automóvil advirtieron hoy del exceso de capacidad productiva que hay en la Unión Europea (UE), una situación que lastra la recuperación de un sector muy afectado por la crisis económica.

"Hay que permitir que se lleven a cabo las reestructuraciones y reconocer el exceso de capacidad", afirmó el vicepresidente de la división europea de Ford, Wolfgang Schneider, durante su participación en el foro "Actores globales con una fase de producción local competitiva".

El evento, organizado en Bruselas por el Centro de Automoción Europeo (AIC) y la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), puso de relieve los retos que afronta el sector, que encara el quinto año consecutivo de caída de las ventas en la Unión.

El director general de la división de Empresa de la Comisión Europea, Daniel Calleja, señaló que es necesario que se dé un "ajuste" para que el sector se adapte a la realidad actual, por lo que apostó por "reconocer el problema" y encontrar "soluciones acordadas (entre administraciones y la industria)" sobre cómo proceder.

Calleja se refirió también al gran impacto social de las reestructuraciones, ya que el cierre de plantas supone la pérdida de puestos de trabajo.

Ford anunció la semana pasada el cierre de su planta en Genk a finales de 2014 y el traslado de parte de su producción a Valencia (España), lo que supondrá el despido de unos 4.300 trabajadores directos.

Por su parte, Steven Kiefer, presidente de la rama europea del constructor de componentes para automóviles Delphi, consideró que el sector automovilístico europeo puede recuperar la competitividad si corrige el exceso de capacidad y si mantiene la producción.

La directora general de AIC, Inés Anitua, destacó que el sector del automóvil es "crucial" para Europa en estos momentos, ya que representa 6 % del PIB y emplea a 12 millones de personas, sin contar con los trabajos indirectos que genera.

Por ello, consideró que es "conveniente y necesario hacer un esfuerzo por mantener una producción avanzada en Europa" y para mantener el liderazgo que ha caracterizado a la industria europea.