La fiscalía federal alemana ha presentado acusación formal contra Beate Zschäpe, la única miembro viva del trío que formaba la célula terrorista neonazi Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU, por sus siglas en alemán), que durante una década asesinó a nueve inmigrantes y a una policía.

Un año después de revelarse la existencia del grupo, a raíz del suicidio de los otros dos miembros, Uwe Böhnhard y Uwe Mundlos, la fiscalía federal ha formalizado su acusación contra la mujer, afirma hoy la edición digital del diario "Der Tagesspiegel", según el cual el sumario incluye cargos contra cuatro presuntos cómplices.

La existencia de la célula neonazi de la NSU saltó a la luz en noviembre de 2011 tras el suicidio en una autocaravana de Böhnhard y Mundlos, acosados por la policía tras un atraco bancario.

Completaba el trío Zschäpe, quien se entregó a las autoridades tras volar por los aires la vivienda de Zwickau (en el este de Alemania) donde convivían los tres.

La sospechosa ha estado desde entonces en prisión provisional, incomunicada, y ni siquiera ha trascendido a los medios alemanes los contenidos de los sucesivos interrogatorios a que ha sido sometida.

La NSU actuaba desde 1998, alternó la serie de asesinatos con atracos a mano armada de bancos y atentados con bomba, sin que la policía llegara a detenerlos, a pesar de que sus miembros constaban en sus archivos.

La revelación tardía de la existencia del grupo fue calificada entonces de "vergüenza" para Alemania por la canciller federal, Angela Merkel, a lo que siguieron varios relevos en las cúpulas de los cuerpos policiales y servicios secretos de Interior.

Asimismo se activó un registro centralizado de neonazis, destinado a almacenar los datos sobre actas policiales, movimientos de cuentas bancarias, teléfonos e internet de los sospechosos o neonazis fichados.

Los estamentos policiales, tanto de los "Länder" como del Estado central, así como los servicios secretos, quedan obligados a suministrar todos esos datos a la central, mientras que hasta ahora la trasferencia se hacía o no según criterio de la jefatura local.

Los familiares de las víctimas del NSU percibirán una indemnización global de 900.000 euros, según dio a conocer el ministerio de Justicia hace una semana, aunque sin concretar cómo se hará el reparto por razones de confidencialidad.

Los familiares perciben por norma entre 5.000 y 10.000 euros, cantidad que puede incrementarse según la gravedad de los casos, como serían los de las víctimas del grupo, ocho inmigrantes turcos y uno griego, además de una agente de la policía.