Dos soldados de la Marina de EEUU serán procesados por un tribunal del archipiélago de Okinawa (sur de Japón) acusados de haber asaltado y violado a una joven japonesa el mes pasado, informó hoy la agencia local Kyodo.

Los marines, ambos de 23 años, fueron detenidos el pasado 16 de octubre bajo sospecha de haber agredido y violado a una mujer ese mismo día en un aparcamiento de la isla central de Okinawa, en cuya capital, Naha, serán procesados por un tribunal con jurado popular.

Uno de ellos también fue hoy formalmente acusado de haber robado 7.000 yenes (unos 87 dólares, 67 euros) a la víctima, que sufrió heridas en el cuello a causa del asalto.

Los dos militares estaban estacionados en la base aérea y naval de Fort Worth, en el estado de Texas (EEUU), y se hallaban de paso en el lugar antes de continuar su trayecto hacia la isla de Guam, en el Pacífico.

El caso ha producido indignación en Okinawa, donde en los últimos meses se ha incrementado el debate sobre la presencia militar de EEUU ante el reciente despliegue en la zona de los polémicos aviones Osprey, implicados en varios accidentes en los últimos años.

A raíz del suceso, el Ejército de EEUU impuso un toque de queda nocturno a sus soldados en Japón, lo que no impidió que la semana pasada se produjera otro incidente cuando un militar estadounidense de 24 años en estado de ebriedad allanó una vivienda y agredió a un adolescente.

EEUU mantiene unos 48.000 soldados en Japón desde el fin de la II Guerra Mundial, de los que más de la mitad están desplegados en Okinawa, que alberga el 75 % de las instalaciones militares de Washington en el archipiélago.

La población de la provincia ha protestado durante años por el excesivo despliegue militar en sus islas y los riesgos que implica la cercanía de bases aéreas a zonas muy pobladas, así como por los crímenes cometidos por miembros de las fuerzas estadounidenses en la región.

El más grave tuvo lugar en 1995, cuando tres soldados de una base de Okinawa secuestraron y violaron a una niña de 12 años.