La cantante española Isabel Pantoja, procesada por blanqueo de capitales, rompió hoy a llorar en el banquillo de los acusados en el tribunal que la juzga tras recibir una llamada telefónica que le alertaba de la inminente paternidad de su hijo.

En un momento de la sesión, la artista se enteró de la noticia al leer un mensaje recibido en su teléfono móvil.

Las lágrimas de emoción de la tonadillera coincidieron con la declaración de una agente de policía que relataba los bienes de la artista.

La pareja del hijo de la cantante, que está al final de su embarazo, ha sido trasladada hoy a un centro hospitalario de Sevilla.

Isabel Pantoja comparte el banquillo de los acusados con su antiguo novio Julián Muñoz, exalcalde de la turística localidad de Marbella, y la exesposa de este, Maite Zaldívar.

La fiscalía mantiene que tanto Pantoja como Zaldívar eran "perfectamente conocedoras del origen ilícito" de los fondos y bienes que recibían de Julián Muñoz y que sabían "cuáles eran las fuentes de sus ingresos lícitos, así como su cuantía".

La artista se enfrenta a una petición fiscal de tres años y medio de prisión y una multa de 3,68 millones de euros.

Pantoja declaró el pasado 23 de octubre que era ella quien daba dinero a Muñoz.

La artista fue detenida en mayo de 2007 en su vivienda de Marbella y abonó una fianza de 90.000 euros (unos 117.000 dólares) para eludir la prisión.

Nacida en Sevilla el 2 de agosto de 1956, es hija del cantaor Juan Pantoja "Chiquetete" y de la bailadora Ana Martín.

Se convirtió en una habitual de la prensa del corazón en España al contraer matrimonio con el torero Francisco Rivera "Paquirri" en 1983, que murió corneado por un toro un año después.

La cantante cosechó su primer éxito en 1982 con su disco "Amante, amante", y en 1985, un año después de la muerte del torero, con el álbum "Marinero de luces", con temas de José Luis Perales, que recibió cinco discos de platino en España, dos en Argentina y uno de oro en Venezuela.