La policía irlandesa (la Garda) ha puesto en libertad sin cargos a un hombre detenido el pasado viernes por su supuesta relación con el atentado que costó la vida un día antes al funcionario de prisiones David Black, informaron hoy fuentes policiales.

El sospechoso, de 29 años, ha permanecido retenido durante cuatro días en una comisaría del condado de Leitrim, en la frontera con Irlanda del Norte, para ser interrogado por aquella acción terrorista.

Otros dos hombres, de 31 y 44 años, también fueron puestos en libertad este domingo tras ser apresados el viernes en las inmediaciones de la localidad norirlandesa de Lurgan, en el condado fronterizo de Armagh, una zona con presencia de grupos disidentes del ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA), a los que se atribuye el asesinato de Black.

Uno de ellos es el conocido republicano y ex miembro del IRA Colin Duffy, quien ya fue acusado por el asesinato en 2009 de dos soldados británicos en un atentado en Antrim, en el noreste de la provincia británica, aunque fue absuelto por un tribunal de Belfast por falta de pruebas.

Black, de 52 años, casado y padre de dos hijos, fue tiroteado el pasado jueves en una emboscada tendida supuestamente por disidentes del IRA en un tramo de la autopista M1 que une las localidades de Portadown y Lurgan, cuando se dirigía a su lugar de trabajo en la prisión de alta seguridad de Maghaberry, al sur de Belfast.

Su funeral se celebró hoy en el pueblo de Cookstown, en el condado de Tyronne, donde asistieron todos los representantes de los principales partidos políticos de la provincia, a excepción del Sinn Fein, antiguo brazo político del IRA.

Su "número dos" y viceministro principal del Gobierno autónomo de Belfast, Martin McGuinness, había expresado su deseo de acudir a las exequias, pero la familia recalcó que no quería presencia alguna de miembros de esta formación.

Desde 1974, treinta funcionarios de prisiones, incluido Black, que era miembro de la orden protestante de Orange, han sido asesinados en la provincia británica por grupos terroristas unionistas o republicanos.

El último fue Jim Peacock, abatido a tiros el 1 de septiembre de 1993 por un pistolero unionista de la Fuerza de Voluntarios del Ulster (UVF).