El Parlamento de Brasil aprobó hoy una ley para cambiar el reparto de las ganancias del petróleo, al reducir los beneficios asignados a los estados y municipios productores para distribuirlos al resto del país.

El proyecto ya había sido aprobado por el Senado y hoy fue aceptado por la Cámara de los Diputados con una amplia mayoría, 286 votos a favor y 124 en contra.

El nuevo reparto busca un mayor equilibrio de las regalías entre todas las regiones del país, sin tener en cuenta si en su territorio se produce crudo o no.

El proyecto afecta principalmente a los estados de Río de Janeiro y Espírito Santo (sureste), en cuyas cuencas marinas se encuentra el 80 por ciento de las reservas probadas de crudo del país y que hasta ahora recibían la gran mayoría de las ganancias petroleras, que se repartían de forma proporcional.

Los estados y municipios productores podrían perder cerca de 4.000 millones de dólares anuales a partir de 2013, lo que afectaría principalmente a Río de Janeiro, según cálculos de la prensa.

La Cámara de los Diputados rechazó una enmienda impulsada por el Gobierno que pretendía destinar parte de las ganancias petroleras a un fondo destinado a financiar la educación.

El gobernador de Espírito Santo, Renato Casagrande, anunció antes de la votación que las regiones productoras pretenden presentar un recurso de inconstitucionalidad contra esta ley puesto que modifica los contratos que están en vigor.

Las autoridades de Río de Janeiro han impulsado varias marchas multitudinarias en los últimos años en oposición a este proyecto legislativo, que consideran que puede desequilibrar seriamente su presupuesto.