Organizaciones sociales y feministas colgaron hoy "bombachas" (bragas o calzones) en la Plaza de Mayo en una acción de protesta por las diversas formas de violencia contra la mujer, a la que denominaron el "bombachazo".

Algunas de las bombachas eran reales y otras recortadas en cartón, pero en todas esas prendas íntimas, así como en pancartas y carteles, se leían mensajes alusivos a la violencia de género y la libertad de la mujer para decidir sobre su cuerpo.

Las manifestantes también colocaron cruces en la plaza donde se encuentra la sede del Gobierno para llamar la atención sobre las mujeres que han muerto por la violencia de género y que, según los organizadores, son más de 120 en lo que va de año.

"Todos los días muere una mujer por el hecho de ser mujer", indica un documento difundido con motivo de la "Campaña nacional contra las violencias hacia las mujeres", como se conoce oficialmente esta iniciativa.

Las organizaciones convocantes subrayaron que todos los años 4.500.000 mujeres son víctimas de algún tipo de violencia, casi 700 desaparecen por la acción de las redes de trata y 200 mueren por abortos clandestinos.

"La idea es sensibilizar a la sociedad acerca de esta problemática y para exigir al Estado que implemente las leyes con las que contamos para hacer frente a las distintas formas de violencia", dijo a Efe Romina Amor, de la Corriente de Organizaciones de Base La Brecha, una de las entidades organizadoras del acto.

Amor dijo que hablan de "violencias" pues no sólo está el maltrato físico hacia las mujeres por parte de sus parejas, "sino también la violencia sexual; la obstétrica, el trato deshumanizado en el proceso de parto; la violencia económica, cuando la mujer no puede controlar su patrimonio; la violencia verbal; y la simbólica que ejercen los medios de comunicación".

La protesta incluyó además la realización de una radio abierta, con testimonios de víctimas de la violencia.