Unos 10.000 presos kurdos han anunciado que se sumarán hoy a la huelga de hambre que mantienen ya otros 682 en defensa de los derechos de la población kurda.

La agencia prokurda Firat reproduce un comunicado que informa de la adhesión a esa protesta "en nombre de todos los presos del Partido de trabajadores de Kurdistán (PKK)" "menos ancianos, niños y enfermos".

Los participantes en la huelga, que empezó el 12 de septiembre y cumple hoy 55 días, exigen el derecho a defenderse en los tribunales en kurdo, su lengua materna, y que ésta se introduzca en la enseñanza primaria.

Además piden poner fin al régimen de aislamiento de Abdullah Öcalan, el líder del PKK, encarcelado desde 1999, para que pueda participar en una solución negociada del conflicto kurdo.

Bülent Arinç, viceprimer ministro de Turquía, reiteró hoy a la emisora NTV que las dos primeras demandas "ya están bajo consideración".

Aludió así al programa político de su partido, y declaró que este tipo de propuestas se deben tratar en el Parlamento y no a través de otras acciones.

"Invito a todos a poner fin a la huelga de hambre", dijo Arinç.

Desde hace dos semanas, los manifestantes que apoyan la huelga de hambre se han enfrentado con la policía casi a diario en numerosas ciudades turcas.