La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, encabezó hoy la celebración del Día Nacional de la Cultura y rindió sendos homenajes al escritor Jorge Amado y al popular músico Luiz Gonzaga, quienes habrían cumplido 100 años de edad en 2012.

"Ya no están con nosotros, pero dejaron un legado que nos marca para siempre" y "permite conocer mejor a Brasil", un país con una cultura cuya principal característica es la "diversidad", declaró Rousseff durante una ceremonia en el Palacio presidencial de Planalto.

Según la jefa de Estado, "la cultura es atemporal, pero refleja el tiempo histórico más que cualquier otra manifestación humana", una característica que consideró "presente" tanto en la obra literaria de Amado como en el legado musical de Gonzaga.

Amado, autor de clásicos de la literatura brasileña como "Doña Flor y sus dos maridos", "Gabriela" o "Tieta de Agreste", murió en 2001 y habría cumplido 100 años en 2012.

Rousseff destacó que "es uno de los autores brasileños más leídos, traducidos y reverenciados" y elogió el "talento" con que abordó el sincretismo religioso y cultural de Brasil, mostrado "con delicadeza a través de personajes inolvidables".

Sobre Gonzaga, fallecido en 1989 y conocido como el "rey del 'baião'", un ritmo tradicional de la región noroccidental de Brasil y popular en todo el país, subrayó que "retrató con su música toda el sufrimiento de los habitantes del árido nordeste" brasileño.

Durante el acto la cantante Elba Ramalho interpretó "Asa Blanca", una de las más populares creaciones de Gonzaga, considerada por muchos casi como un "segundo himno" nacional, y fueron entregados los premios al Mérito Cultural 2012, que en esta edición fueron a manos de 41 artistas y organizaciones culturales.