El presidente de EE.UU., Barack Obama, ha reservado un espacio en su agenda de mañana en Chicago (Illinois) para jugar al baloncesto, una de sus aficiones favoritas y todo un ritual para el mandatario en los días de elecciones.

Obama ha enviado un correo electrónico a su exasesor Reggie Love, uno de sus compañeros inseparables en las canchas, para que organice un partido de baloncesto en la ciudad donde espera celebrar horas después su reelección, según informó hoy a periodistas su asesor Robert Gibbs y tal como recoge el diario The Washington Post.

El baloncesto, una pasión personal de Obama, es también una tradición ligeramente supersticiosa para el presidente, que suele relajarse en las canchas el día de la votación cuando su nombre está en las papeletas.

La única excepción tuvo lugar en noviembre de 2008, cuando cambió el balón por una última visita al entonces crucial Indiana.

"Cometimos el error de no jugar al baloncesto una vez -dijo hoy Gibbs-. No lo cometeremos otra vez".

Jugar el día de las elecciones no siempre le ha traído buena suerte a Obama: a principios de 2008, su partido el día de las primarias en Nuevo Hampshire no evitó que perdiera ese estado frente a la actual secretaria de Estado, Hillary Clinton.

Por el momento, la cita con las canchas y el mitin de la noche electoral son los únicos eventos previstos para el martes en la agenda de Obama, que llegará a Chicago hoy en la noche tras un intenso día de campaña en Madison (Wisconsin), Columbus (Ohio) y Des Moines (Iowa).

Su rival republicano, Mitt Romney, votará el martes por la mañana en Massachusetts, probablemente cerca de su casa en Belmont (Boston), y se plantea visitar después el estado clave de Ohio, según indicaron hoy fuentes de su campaña a la cadena Fox News.