HSBC, el banco más grande de Europa por valor de mercado, destinó más de 1.150 millones de dólares para cubrir potenciales multas en Estados Unidos por no detener el lavado de dinero en su unidad en México y para compensar a sus clientes en Reino Unido por vender engañosamente seguros de protección de pagos.

Las previsiones se anunciaron el lunes junto con una caída de 52% en las utilidades netas del tercer trimestre hasta 2.500 millones de dólares, comparadas con los 5.200 millones del año previo.

Las acciones de HSBC bajaron 1,4% a 617,5 peniques en la bolsa de Londres.

El banco elevó de 800 millones a 1.500 millones su previsión total por una investigación por lavado de dinero en Estados Unidos, aunque advirtió que el costo podría ser mucho mayor. También dispuso 353 millones de dólares adicionales para compensar a clientes en Reino Unido, elevando el costo para los seguros de protección de pagos a 1.800 millones.

HSBC también informó que es posible que enfrente cargos penales en el caso de lavado de dinero.

"Las autoridades estadounidenses tienen sustancial discreción, y arreglos judiciales previos no pueden asegurar hasta dónde las autoridades en Estados Unidos procederán en estas cuestiones", indicó el banco.

A comienzos de este año, HSBC pagó una multa por 379 millones de pesos mexicanos — 28 millones de dólares — a las autoridades en México por incumplir con los controles contra el lavado de dinero.

El asunto del lavado de dinero se derivó de una adquisición de HSBC de la compañía mexicana Grupo Financiero Bital en 2002.

En Estados Unidos, un comité investigador del Senado reportó que en 2007 y 2008, HSBC México envió a Estados Unidos unos 7.000 millones de dólares en efectivo. El reporte agrega que esa cantidad de dinero indicaba "ingresos de drogas ilegales".

HSBC México reconoció no haber reportado 39 transacciones sospechosas y se atrasó para informar de otras 1.729.

A pesar de los problemas legales del banco, el jefe ejecutivo Stuart Gulliver se dice optimista por el desempeño de la empresa, con ganancias subyacentes — la medida interna de desempeño — de 5.000 millones de dólares. Esto fue 2.800 millones más que el año pasado.