La crisis económica mundial dominará la cumbre iberoamericana de los días 16 y 17 próximos en Cádiz (España) y analizará cómo esta comunidad puede ayudar a España y Portugal a superarla, dijo hoy el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias.

La XXII Cumbre Iberoamericana "va a estar muy dominada por el tema de la crisis mundial y cómo puede de alguna forma la relación iberoamericana apoyar a los países que tienen problemas, que son básicamente los de la península" ibérica, destacó Iglesias en una conferencia de prensa en Madrid.

La crisis "creo que va a estar bastante flotando en el ambiente y eso quizás es el gran objetivo de la cumbre", puntualizó.

Según el jefe de la Secretaria General Iberoamericana (SEGIB), "en la actual coyuntura internacional, una de las cosas en las que debe reflexionar Iberoamérica es que tienen que coordinarse mucho más en el G20, en el FMI..." y en otros foros e instituciones internacionales.

Preguntado sobre si los casos de nacionalizaciones en Argentina, y en concreto la de la empresa YPF, participada por la española Repsol, pueden influir en la Cumbre, Iglesias dijo que se trata de "problemas que son muy específicos y deben ser resueltos de acuerdo con los contratos y los mecanismos que establecen los contratos".

Recordó que la mayoría de los países del bloque tienen economías de mercado.

Sobre la seguridad jurídica de las empresas que invierten en los países de Iberoamérica, explicó que ese tema "ha estado presente en muchas oportunidades" en los últimos años y auguró que en esta cumbre habrán avances en ese ámbito.

"Creo que este año va a haber algunos avances, entre otras cosas, porque los países de la región y el sector privado se han puesto de acuerdo", concretamente en una reciente reunión en Brasilia en la que participaron Cámaras de Comercio para tratar sobre la creación de un sistema de arbitraje en Iberoamérica.

Este primer paso estará dirigido a permitir que las empresas medianas y pequeñas "tengan una forma de buscar su protección jurídica", explicó, al subrayar que en la cita de Cádiz se aprobará la "Carta de Transparencia" de las administraciones públicas.

Iglesias no quiso precisar qué jefes de Estado y de Gobierno de los veintidós países iberoamericanos han confirmado su asistencia a la cumbre y declinó hacer comentarios sobre las especulaciones sobre la eventual ausencia de la presidenta argentina, Cristina Fernández, subrayando que todos los países estarán presentes de una u otra forma.

El secretario general iberoamericano hizo un pequeño resumen sobre los 22 años de existencia de estas cumbres y elogió el tema elegido por el Gobierno español para esta cita: "Una relación renovada en el bicentenario de la Constitución de Cádiz".

"Renovación de las cumbres en función del momento que nos toca vivir", señaló.

En ese contexto, está previsto que se cree un grupo de reflexión sobre el futuro de estas reuniones, que previsiblemente dejarán de ser anuales para celebrarse cada dos años, intercaladas con las cumbres bienales que celebra la UE con América Latina.

En esta cumbre, asistirán como países observadores Italia, Francia, Holanda, Bélgica, Marruecos, Filipinas y Haití.

Las cumbres iberoamericanas comenzaron en 1991, cuando España registraba tasas importantes de crecimiento y se ponía fin a los regímenes dictatoriales en América Latina, una región que disfruta hoy de "una coyuntura mucho más favorable que la europea y que ha capeado mejor el temporal de la crisis", resaltó Iglesias, de nacionalidad uruguaya.

Según el secretario general iberoamericano, es necesario explorar cómo España y Portugal pueden aprovechar las oportunidades que ofrece la región latinoamericana después de haber estado presente en la región durante los últimos treinta años, mientras otros países europeos preferían mirar a Oriente.

Descartó que China pueda reemplazar a los mercados tradicionales para América Latina como son Estados Unidos, Canadá y Europa, y subrayó que España y Portugal en concreto "han sembrado plataformas para poder ser activadas e incrementadas y con eso convertir la relación iberoamericana para que sea una oportunidad".