El gobernante Sebastián Piñera sacó el lunes a cinco de sus ministros, incluidos a dos que tienen aspiraciones de llegar al palacio de La Moneda, con miras a las elecciones presidenciales y parlamentarias del 17 de noviembre del 2013, lo que en la práctica marca la partida de la carrera presidencial en el oficialismo.

Piñera estaba obligado a modificar su gabinete pues la ley establece que los candidatos a los comicios del próximo año deben renunciar al menos con un año de antelación. En esta oportunidad se adelantó algunos días pues el mandatario inicia una gira europea el próximo fin de semana.

Los ministros salientes son Interior, Rodrigo Hinzpeter; Defensa, Andrés Allamand; de Obras Públicas, Laurence Golborne; de la Secretaria General de Gobierno, Andrés Chadwick, y de Bienes Nacionales, Catalina Parot.

Tanto Allamand, militante del centrista partido Renovación Nacional, el mismo del Presidente, como Golborne, independiente, pero con mucha cercanía a la ultraderechista Unión Demócrata, ya estaban en una lucha soterrada por ser el candidato oficialista a La Moneda, el que se decidirá en elecciones primarias en junio del 2013. Parot, en tanto, ha expresado su deseo de aspirar a un cupo en el Senado.

El nuevo gabinete tiene sólo una cara nueva, la gobernadora de Santiago, Cecilia Pérez, pues Hinzpeter reemplazó a Allamand en Defensa; la viceministra de Obras Públicas, María Loreto Silva sucedió a su jefe; Chadwick a Hinzpeter y el ministro de Vivienda y Urbanismo, Rodrigo Pérez se convirtió en biministro y quedó a cargo también de Bienes Nacionales.

Piñera tomó juramento a los nuevos ministros en un salón del palacio de La Moneda, la sede de gobierno, resumió los logros de sus 32 meses en el poder y le ordenó a Allamand y a Golborne que "salgan a defender nuestras ideas, de la libertad, la justicia, el progreso", y que recorran todo el país.

El oficialismo y también la oposición están muy preocupados por el 60% de abstención que se registró en los comicios municipales del 28 de octubre, algo inédito en Chile.

Golborne dijo que a partir de mañana su misión es "encantar a millones de chilenos" y que se centrará en "interpretar las necesidades de tantas personas en el país" para después elaborar un programa de gobierno.

Allamand insistió en que la derecha política debe escoger a su candidato único en primarias, algo que muchos partidarios de Golborne no comparten, y agregó que para los comicios del próximo año "todos estamos en igualdad de condiciones".

La centroizquierda cree que si la ex presidenta Michelle Bachelet (2006-2010), que actualmente dirige ONUMujer, decide regresar a Chile y competir en la carrera presidencial, tiene la elección prácticamente ganada, pues todas las encuestas la dan como ganadora con más de 50 puntos y también señalan que Golborne es el que tiene mejores posibilidades al competir con la ex mandataria.

Sin Bachelet la centroizquierda no tiene ninguna posibilidad de volver a La Moneda, pues no tiene líderes nuevos y sigue sumida en disputas internas sobre cómo hacer política y si deben ampliarse hacia la izquierda, cosa que rechaza uno de los cuatro partidos de la coalición disidente, la Democracia Cristiana.