El primer ministro británico, David Cameron, criticó hoy en Abu Dabi a Naciones Unidas por su "fracaso" en abordar la crisis siria, que comenzó en marzo de 2011 y ha causado unos 27.000 muertos, según cifras del citado organismo internacional.

En la primera parada de su gira por la región del Golfo Pérsico, Cameron pidió "más presión sobre el régimen sirio" para que éste se vea obligado a frenar el "salvajismo" con el que trata la situación en su país.

El responsable británico lamentó que ni China ni Rusia, que han vetado varias resoluciones contra Damasco del Consejo de Seguridad de la ONU, han deseado "adoptar una postura positiva acerca de la crisis siria".

Durante su encuentro con estudiantes universitarios, el primer ministro calificó la actuación del Gobierno sirio de "prácticas brutales" y expresó su apoyo a las revueltas de la llamada primavera árabe.

Para Cameron, "la democracia no significa solamente convocar elecciones, sino establecer la libertad de prensa y expresión y garantizar el derecho de las mujeres a la educación", entre otros puntos.

El máximo responsable del Gobierno británico también aludió al controvertido programa nuclear de Irán, país al que se acusa de ocultar, bajo su esfuerzo atómico civil otro de naturaleza clandestina y ambiciones bélicas cuyo objetivo sería la adquisición de armas nucleares.

Según Cameron, el empeño de la República Islámica por poseer armas nucleares es un "grave problema" que puede suponer el inicio de una "competición armamentística" en Oriente Medio que causará más disturbios en la región.

Durante su intervención, el mandatario británico también abordó la situación en Afganistán, que calificó de "un desafío" para su Gobierno, que no escatimará esfuerzos para que ese estado supere las dificultades actuales.