El ministro de Defensa de Brasil, Celso Amorim, recibió hoy a su homólogo francés, Jean Yves Le Drian, con quien asumieron el compromiso de profundizar aún más la estrecha relación de ambos países en materia de armamentos.

"Tenemos una fuerte cooperación en varios sectores, todos muy importantes en el área de defensa, y le daremos un impulso mayor aún", declaró a periodistas Amorim, quien declinó comentar si había tratado con Le Drian sobre una licitación para la compra de 35 cazas en la que compiten los aviones galos Rafale.

Sonrientes, ambos ministros sólo comentaron que esa licitación, que se mantiene suspendida desde hace más de dos años, es "un tabú" y por tanto "no se habla de eso".

Los Rafale, de la empresa francesa Dassault, compiten en esa licitación con los FA-118 Súper Hornet, de la estadounidense Boeing, y los Gripen NG, de la sueca Saab.

El negocio se calcula que oscilará en torno a un total de 5.000 millones de dólares, pero el concurso permanece suspendido debido a fuertes recortes presupuestarios decididos en los últimos años por el Gobierno brasileño debido a la crisis financiera global.

Amorim explicó que, durante la reunión, constataron con Le Drian el "buen ritmo" que llevan diversos proyectos bilaterales anunciados en 2009, en el marco de una visita a Brasil del entonces presidente francés Nicolás Sarkozy.

En esa oportunidad, Brasil y Francia firmaron diversos acuerdos en el área de defensa, que incluyen la construcción de cinco submarinos, uno de ellos de propulsión nuclear, y 50 helicópteros del modelo EC-725 de la empresa Eurocopter, filial del grupo europeo EADS, que en su totalidad serán adquiridos por Brasil.

Esos equipamientos militares, que serán entregados parcialmente hasta el año 2021, se construirán en parte en Brasil, que recibirá de Francia la tecnología necesaria para futuros desarrollos.

Tras su entrevista con Amorim, el ministro galo viajó hacia la ciudad de Itaguaí, en el litoral de Río de Janeiro, donde conocerá los astilleros de la Marina en la que serán construidos los submarinos proyectados en cooperación con Francia.

Esas instalaciones están siendo adecuadas para esos proyectos y los planes incluyen también la construcción de una nueva base naval, que acogerá a los nuevos submarinos, incluido el primero propulsado con tecnología nuclear con que contará Brasil.