Técnicos brasileños comenzaron el lunes a monitorear las principales líneas de transmisión eléctrica del país después de una serie de apagones que generaron alarma sobre la capacidad del sistema de interconexión de atender la demanda energética local, informó el gobierno.

El Ministerio de Minas y Energía dijo que en una primera etapa, que se extenderá hasta el viernes, se evaluarán ocho subestaciones de transmisión eléctrica de empresas afiliadas a la estatal Eletrobras, antes de continuar con otras redes, informó la oficina de prensa de la dependencia.

Las interrupciones de energía eléctrica se hicieron sentir en todas las regiones de Brasil, particularmente en la capital Brasilia, lo que fue atribuido a fallas en el sistema de protección primaria de las líneas de transmisión.

"No podemos permitir que el equipo de protección primaria falle, eso no puede suceder. El restablecimiento de la energía también demoró mucho, eso tenía que hacerse en dos horas o dos horas y media como máximo", dijo la semana pasada a periodistas el director del estatal Operador Nacional del Sistema Eléctrico, Nelson Hubner, después de la ola de apagones en el país.

En prácticamente todo el noreste del país y parte del norte se produjo uno de los apagones más prolongados en lo que va del año, que se extendió de la noche del jueves a la mañana del viernes, y fue atribuido a una falla humana de funcionarios de la empresa responsable de la transmisión energética en la región.

Brasil posee 103.000 kilómetros de líneas de transmisión eléctrica que interconectan casi todo el territorio nacional. La estatal Empresa de Investigación Energética ha señalado que la meta del gobierno es alcanzar 150.500 kilómetros de líneas hasta 2021.