El mediador internacional para Siria, Lajdar Brahimi, ha pedido a Rusia que acuerde una resolución sobre Siria en el Consejo de Seguridad de la ONU, tras reunirse anoche en El Cairo con el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov.

Brahimi y Lavrov mantuvieron un encuentro junto con el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, quien declaró, en una rueda de prensa conjunta, que "no se ha llegado a ningún acuerdo nuevo" en relación con el conflicto en Siria.

Los tres responsables analizaron la declaración que el pasado junio firmaron en Ginebra las principales potencias mundiales, que apoyaron la formación de un gobierno de transición y otras medidas para salir de la crisis siria.

Brahimi pidió que esa declaración se convierta en una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU "para que sea un proyecto político", lo que supone -afirmó- que los miembros del Consejo deben dialogar para llegar a dicha resolución.

El mediador, enviado especial de la ONU para Siria, dijo haber coincidido con el ministro ruso de Exteriores en que la situación en Siria "no pasa por una solución militar" y que la única salida debe ser política y consensuada para evitar que el futuro de Siria sea peor y el conflicto se expanda a otros países.

Por su parte, Lavrov consideró innecesaria una resolución sobre Siria en el Consejo de Seguridad y argumentó que ya existe la declaración de Ginebra, en la que se pide el cese de la violencia.

El ministro ruso, cuyo país ha vetado hasta ahora cualquier resolución de condena al régimen sirio, resaltó que algunos países occidentales buscan esa fórmula en el Consejo de Seguridad para lograr la renuncia del presidente sirio, Bachar al Asad, y desestabilizar el país árabe.

Además, criticó a los países que "apoyan a la oposición siria y no se ponen en contacto con el Gobierno" de Damasco, lo que "anima a la lucha armada, la cual tiene consecuencias negativas".

"No debemos permitir que la región se convierta en un refugio para el terrorismo y el contrabando de armas y de drogas", aseveró Lavrov, que pidió a los participantes de la reunión de Ginebra que respeten la declaración suscrita y apoyen la misión de mediación de Brahimi.

En ese sentido, consideró prioritario detener la violencia en Siria mediante un alto el fuego y el inicio de las negociaciones entre las partes enfrentadas.

El conflicto que se vive en Siria desde marzo de 2011 ha causado ya unos 27.000 muertos, mientras que 2,5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y más de 250.000 se han refugiado en los países vecinos, según cifras de Naciones Unidas.