La Cumbre de Asia-Europa (ASEM) arrancó hoy en Vientiane con la asistencia de más de una treintena de jefes de Estado o de Gobierno que abordarán la crisis crediticia europea en sus conversaciones, entre otros asuntos de interés bilateral.

Los presidentes de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, y del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, y los primeros ministros de China, Wen Jiabao, y de Japón, Yoshihiko Noda, están presentes en esta reunión que con carácter bianual se celebra en Asia o Europa de manera alterna desde su nacimiento, en 1996.

España está representada por su ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, e India por Salman Khurshid.

El asunto de esta edición, la novena desde su fundación y que se clausura mañana, es "Amigos por la paz, socios por la prosperidad".

Los líderes europeos aprovecharán el encuentro para instar a sus homólogos asiáticos a levantar las medidas proteccionistas que impiden un comercio más fluido y asegurarán que ha pasado ya lo peor de la crisis financiera que afecta a Europa.

Además, los dirigentes de Asia y Europa o sus representantes mantendrán, en el marco de la conferencia, reuniones bilaterales, que son el principal activo del foro de ASEM.

Durante la cumbre, a la que asisten en calidad de miembros los 27 estados de la Unión Europa, además de la Comisión Europea y la Secretaria de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), ingresarán Suiza, Noruega y Bangladesh.

El comercio de la Unión Europea con los países asiáticos que forman parte del foro Asia-Europa (ASEM) en 2011 ascendió a 862.000 millones de euros (1,1 billones de dólares), de los que 532.000 millones de euros (698.000 millones de dólares) correspondieron a importaciones europeas.