El candidato republicano Mitt Romney visitó el domingo los estados más disputaods y reiteró su compromiso de llevar un nuevo espíritu de cooperación a Washington. Al mismo tiempo, prometió seguir un programa que distanciaría a la mayoría de los demócratas desde su primer día de gobierno.

En la primera de cuatro paradas de campaña del domingo, Romney les recordó a los votantes de Iowa que en el primer día de su presidencia comenzaría por abolir la ley de reforma de salud del presidente Barack Obama. Asimismo que desea debilitar a los sindicatos y revertir las leyes apoyadas por los demócratas que han reformado el sistema financiero del país.

Pero su discurso en las multitudinarias manifestaciones de las últimas horas de la contienda presidencial no se concentra en las prioridades polarizantes.

Con la mira puesta en los votantes indecisos, mujeres e independientes en particular, Romney viene prometiendo que colaborará de cerca con "demócratas buenos" si resulta elegido. La promesa de una cooperación bipartidista dio fuerza a la candidatura de Obama hace cuatro años y sigue siendo un punto clave en el mensaje del presidente demócrata. Pero en el caso de Romney, la propuesta bipartidista sólo se comenzó a escuchar en la recta final de su campaña en semanas recientes.

"El 6 de noviembre estaremos juntos en dirección hacia un mejor futuro. El 7 de noviembre nos pondremos a trabajar", destacó Romney ante una multitud en Iowa calculada en 4.400 personas. "Ustedes se acercan al vecino de la vereda del frente que muestra un cartel contrario en su patio. Yo me acercaré a los miembros del otro partido, a la gente de buena fe, porque estos tiempos exigen unir a Estados Unidos".

Sin embargo, al margen de sus recientes discursos de campaña, Romney ha dado pocas señales de realizar algún esfuerzo para allanar la división partidaria en Washington.

El candidato republicano expresa un tono partidario en un nuevo aviso publicitario en Dakota del Norte en esta semana, en el que insta a los votantes a elegir al Senado al candidato Rick Berg a fin de "detener el programa liberal de Reid y Pelosi", en referencia a los líderes demócratas en el congreso.

Asimismo, Romney no ha tenido casi ninguna comunicación con los líderes demócratas en días recientes mientras observaba las secuelas del huracán Sandy. Se puso en contacto con algunos de los gobernadores de la costa del noreste, pero sólo con republicanos.

Y la campaña de Romney tampoco dice si su equipo de transición, que según se sabe ya ha comenzado a redactar leyes y a preparar órdenes ejecutivas a fin de emitirlas en su eventual primer día de gobierno, se ha puesto en contacto con los demócratas en el Capitolio.

"No creo que haya habido contacto alguno", destacó el domingo su asesor Kevin Madden a bordo del avión de campaña de Romney. "Una vez que hayamos ganado, creo que el gobernador realizará el mejor trabajo con el mayor número de personas posibles", agregó.

El programa de Romney para su primer día incluye un plan que ha denominado "Ley de Cuota inicial para la Salud Fiscal" para cortar el gasto no discrecional en un 5%. Asimismo promete dar una orden para facilitar el camino para poner fin a la reforma de salud de Obama y otra para impulsar a los empresarios y trabajadores estadounidenses que revertirá las políticas que "se inclinan para favorecer a la fuerza laboral sindicalizada", según destaca Romney en su sitio de Internet.