Un menor de 11 años de edad murió hoy y otras 18 personas resultaron heridas por la explosión de un coche bomba en Semdinli, un municipio en el extremo sureste de Turquía, informa la edición digital del diario "Hürriyet".

La deflagración tuvo lugar sobre las 14:40 GMT en una barriada de Semdinli, un municipio fronterizo con Irán en la provincia de Hakkari, relata el diario, que la atribuye al ilegal Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK).

El coche bomba, aparcado al lado de una antigua comisaría, fue detonado al paso de un vehículo blindado de la policía, que sufrió sólo daños leves.

Una gran parte de las víctimas de hoy eran civiles, según confirmó el propio primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, poco después en un mitin con su partido.

Semdinli es uno de los feudos del PKK y escenario de frecuentes combates entre la guerrilla kurda y las fuerzas de seguridad.

La detonación de explosivos al paso de un vehículo policial o militar es una táctica habitual del PKK y en muchos casos son transeúntes civiles los que sufren las consecuencias.

Este atentado ocurre en medio de una enorme tensión política causada por la huelga de hambre de 682 presos kurdos, que hoy cumple su 54 día y lleva más de una semana provocando manifestaciones de apoyo en todo el país, normalmente disueltas por la policía mediante gases lacrimógenos.

Los presos piden poner fin al régimen de aislamiento del fundador del PKK, Abdullah Öcalan, encarcelado desde 1999, y reivindican el empleo de la lengua kurda en la enseñanza primaria y en los tribunales.