Los demócratas presentaron hoy una demanda de urgencia ante un tribunal federal contra el estado de Florida, en reclamo de una ampliación del periodo del voto anticipado, que concluyó el sábado con largas colas en muchos centros electorales.

"Votar es un derecho fundamental y todos tenemos interés en asegura que todos los estadounidenses tienen oportunidades efectivas de votar", explicaron hoy los demócratas de Florida en un comunicado.

Recordaron que el poder legislativo de Florida, dominado por los republicanos, "ya redujo en seis el número de días en que se puede votar de forma anticipada", hasta los ocho actuales, y aseguraron que su gobernador, Rick Scott, "se ha negado ha aumentar ese plazo ante una asistencia de votantes sin precedentes en el sur de Florida".

En elecciones anteriores, los antecesores de Scott prolongaron las jornadas de votación anticipada, pero el gobernador actual insiste en que una medida como ésa está pensada para casos de emergencia.

Por ello, los demócratas de Florida "pedimos a la Justicia federal que más floridanos tengan una valiosa oportunidad para votar de forma anticipada".

Hasta el sábado, cerca de cuatro millones de votantes de Florida habían ejercido ya este derecho a través del voto anticipado o el voto ausente (sin ir en persona al centro de votación), en torno al 44 % de los votantes.

Según datos del viernes, un total de 1.376.148 personas habían participado en la votación anticipada en Florida. De ellas, 638.956 estaban afiliadas al Partido Demócrata, 505.722 al Republicano y el resto eran independientes o de otras organizaciones políticas.

Además, 1.680.432 de votantes habían emitido su voto ausente y de estos 734.095 eran republicanos y 659.893 demócratas.

Hasta el sábado, a última hora se registraron largas colas en muchos centros de votación del sur de Florida y la ciudadanía se quejaba de que, además de la prolongada espera para votar, la papeleta es una de las más extensas en la historia de este estado.

Además de votar por un presidente, deben elegir a congresistas, comisionados, alcaldes y jueces, y pronunciarse sobre once enmiendas a la Constitución estatal.

"Traté de votar ayer, pero había muchísima gente y me fui", dijo hoy a Efe Carl Pascuzzi, un empresario estadounidense residente en Miami, quien también se quejó de que "esta semana he tenido que dedicar mucho tiempo a leer sobre todo lo que se vota", ya que "preguntan un montón de cosas y el lenguaje en el que lo plantean es muy difícil de entender".

Se calcula que a un elector le puede tomar 45 minutos leer y completar la papeleta, lo que explica también las prolongadas filas durante la votación anticipada en muchos de los 67 condados del estado, una situación que puede repetirse el próximo martes en los reñidos comicios presidenciales.