El primer ministro de Somalia, Abdi Farah Shirdon, anunció hoy su nuevo Gabinete, integrado por diez ministros entre los que destaca Fowsiyo Yusuf Haji Adan, primera mujer en la historia del país que ocupa la cartera de Exteriores.

"Tras largas discusiones y consultas, he nombrado mi Gabinete, que consiste en sólo diez miembros. Por primera vez en la historia de Somalia, entre ellos hay una mujer que es ministra de Asuntos Exteriores", afirmó el primer ministro.

La nueva jefa de la diplomacia somalí, que también ocupará el cargo de viceprimera ministra (otro logro histórico para una somalí), recordó ante los periodistas que las mujeres tienen "derechos" y prometió trabajar por "el pueblo de Somalia".

El nuevo Ejecutivo contará con otra mujer, Maryan Qasim Ahmed, quien fue designada ministra de Desarrollo y Asuntos Sociales.

Shirdon prometió que su flamante Gobierno, que aún debe ser aprobado por el Parlamento somalí, trabajará para llevar a Somalia "la paz y el desarrollo", a fin de "cumplir las expectativas del pueblo en esta difícil coyuntura".

En un comunicado, el embajador de la Unión Europea ante Somalia, Michele Cervone d'Urso, se felicitó por el anuncio del nuevo Gabinete, que representa, en su opinión, "un paso más en la consolidación de las nuevas instituciones federales".

Como recordó el primer ministro, designado el pasado 6 de octubre por el presidente somalí, Hassan Sheikh Mohamud, la seguridad sigue siendo el gran desafío del Gobierno.

A pesar de los avances logrados este año en el terreno político con la elección de un Parlamento, un presidente y un primer ministro que puso fin al Ejecutivo de transición, Somalia se encuentra todavía inmersa en un conflicto armado.

En ese conflicto, las tropas de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM), el Ejército somalí, las Fuerzas Armadas etíopes y milicias pro gubernamentales combaten a la milicia islamista de Al Shabab, que anunció el pasado febrero su unión formal a la red terrorista Al Qaeda y lucha por instaurar un Estado musulmán de corte wahabí en el país africano.

Aunque las tropas aliadas arrebataron a finales del pasado septiembre a Al Shabab su principal bastión, la ciudad costera sureña de Kismayo, los radicales controlan buena parte del centro y el sur del país, donde el frágil Ejecutivo somalí aún no impone su autoridad.

Somalia vive en un estado de guerra civil y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré, lo que dejó al país sin un gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas, señores de la guerra y bandas de delincuentes armados.