Cinco personas murieron y nueve resultaron heridas en varios ataques perpetrados por rebeldes el sábado en la convulsa región del sur de Tailandia, donde la lucha del movimiento separatista islámico ha causado más de 5.300 muertos en ocho años, informan hoy medios locales.

La explosión de un coche bomba junto a la comisaría de Rey Soh, en la provincia de Narathiwat, causó tres muertos y seis heridos, según la Policía.

Casi simultáneamente, otro artefacto explosivo estalló en las proximidades de la escuela de Ban Yaba con el resultado de dos heridos.

La siguiente víctima mortal y un herido se produjo en la vecina provincia de Pattani, donde un tailandés falleció de tres tiros en la cabeza y su esposa resultó herida cuando dos desconocidos les dispararon mientras circulaban en una moto por una calle de la localidad de Ban Duwa.

La última víctima mortal del sábado ocurrió por la mañana y fue el trabajador de una plantación de caucho en Narathiwat.

Otra seis personas, incluido un niño, han perdido la vida en el sur de Tailandia a causa de este conflicto desde principio de semana.

Los ataques con armas ligeras, asesinatos y atentados con explosivos en las provincias de Pattani, Narathiwat y Yala, se repiten casi a diario a pesar del despliegue de unos 40.000 efectivos de las fuerzas de seguridad y la vigencia del estado de excepción.

Más de 5.300 personas han muerto en esa región tailandesa desde que el movimiento separatista islámico, formado por media decena de grupos, reanudó la lucha armada en enero de 2004.

Los insurgentes denuncian la discriminación que sufren por parte de la mayoría budista del país y exigen la creación de un Estado islámico que integre estas tres provincias, que configuraron el antiguo sultanato de Pattani, anexionado por Tailandia hace un siglo.