China ha abierto una investigación sobre la supuesta "fortuna oculta" del primer ministro chino, Wen Jiabao, a petición del propio líder chino después de que el diario "The New York Times" atribuyera a su familia haber acumulado bienes por valor de 2.700 millones de dólares durante sus diez años de mandato.

El diario independiente "South China Morning Post" desvela hoy la primera reacción directa del primer ministro a la información publicada por el "Times" el 26 de octubre, que ha manchado la imagen de Wen poco antes del relevo de poderes que dará comienzo este jueves en China.

Según fuentes anónimas citadas por el rotativo chino, Wen envió una carta al Comité Permanente, el máximo órgano del país del que él también forma parte, para que inicie "una investigación formal" en respuesta a las acusaciones que pesaban sobre él.

Se espera que la investigación, que ya ha comenzado, se centre en las acciones que la familia del primer ministro posee en Ping An, una de las mayores compañías de seguros del país, aseguran las mismas fuentes.

No obstante, no se especifica cuándo se publicarán los resultados de la pesquisa o si se darán a conocer oficialmente.

La información del "Times" apunta que la familia del primer ministro ostentaba una participación de 2.200 millones de dólares en Ping An en 2007 y que la nonagenaria madre de Wen, en concreto, posee 120 millones de dólares en acciones en la citada compañía.

De acuerdo con las fuentes del "South China Morning Post", varios miembros conservadores del Partido Comunista, que ven con recelo el ala más liberal de Wen, urgieron al primer ministro a dar explicaciones de las acusaciones más graves del reportaje del "Times", especialmente las relacionadas con Ping An.

En el reportaje, la empresaria china Duan Weihong, cuya compañía fue descrita por el "Times" como el vehículo de inversión para la familia de Wen, relató que ella utilizó los nombres de familiares de Wen para registrar la propiedad de las acciones en Ping An.

Frente a ello, el ala conservadora del Partido expresó su duda de que Duan pudiera obtener los datos personales de familiares de Wen sin consentimiento del primer ministro para registrar los citados activos, para lo que se requiere un número de identificación personal y la firma.

La primera reacción a la publicación del "Times" se produjo al día siguiente de publicarse el reportaje, cuando la familia del primer ministro envió un comunicado a varios diarios, a través de dos abogados, rechazando "tener una fortuna escondida" o haberse aprovechado del cargo de Wen para enriquecerse.

Hoy el "South China Morning Post" indica que no está claro si la familia publicará nuevas aclaraciones o acudirá a los tribunales.

Wen Jiabao, según las fuentes del rotativo chino, ha aprovechado además este momento para exigir que se lleve a la práctica una ley que obligue a los líderes chinos a hacer público su patrimonio.

Observadores políticos destacan que esta inusual respuesta a un artículo de la prensa extranjera muestra el celo de Wen en proteger su reputación, en un delicado momento de relevo de poder ya "contaminado" por el escándalo que ha golpeado a uno de los hasta hace poco candidatos a ascender a la cúpula del PCCh en ese relevo, el ex ministro y ex jefe de la ciudad de Chongqing Bo Xilai.