Un terremoto de magnitud 6,1 grados en la escala Ritchter sacudió esta madrugada del sábado el noreste de la isla de Mindanao, en el sur de Filipinas, sin que las autoridades hayan informado de víctimas o declarasen alerta de tsunami.

Fuentes del Servicio de Defensa Civil filipino citadas por los medios locales indicaron que no tenían datos de muertos o daños considerables, y señalaron que el seísmo había sido a mucha profundidad.

El Servicio Geológico de Estados Unidos, que registra la actividad sísmica en todo el mundo, localizó el foco sísmico a 38,1 kilómetros de profundidad en el mar frente a la costa de la provincia de Surigao del Sur.

Una persona murió el 31 de agosto pasado por el sismo de 7,6 grados que sacudió Mindanao y que llevó al Centro de Alertas de Tsunami del Pacífico a declarar un aviso de ola gigante.

Filipinas se asienta sobre el llamado "Anillo de Fuego del Pacífico", una zona de gran actividad sísmica y volcánica que es sacudida por unos 7.000 temblores al año, la mayoría moderados.

Terremotos de magnitud superior a 5 grados se registran de manera esporádica en el sur de Mindanao, Batanes y la región oriental de Bicol.